(BUENOS AIRES).- Boca definió la situación de Marcelo Saracchi: el lateral uruguayo debe presentarse el 1 de julio tras finalizar su préstamo en Celtic el 30 de junio, pero el entrenador Rodolfo Arruabarrena decidió no tenerlo en cuenta para el próximo semestre. El club ya busca venderlo para liberar un cupo de extranjero en el mercado de pases.
La determinación la tomó el cuerpo técnico encabezado por Arruabarrena, quien no lo tendrá en cuenta para el nuevo ciclo. Cuando el defensor se reintegre, entrenará de manera diferenciada junto a otros futbolistas que no forman parte de la consideración principal del DT.
Saracchi vuelve al club en un momento de reestructuración, pero la competencia en el puesto de lateral izquierdo y la búsqueda de otras características futbolísticas terminaron por dejarlo afuera. Si bien su contrato lo obliga a reincorporarse, en Boca pretenden evitar que permanezca sin actividad competitiva durante todo el semestre.
La intención es venderlo de manera definitiva o, en su defecto, negociar un nuevo préstamo que incluya una opción de compra. La dirigencia confía en que su recorrido por el fútbol europeo puede volverlo atractivo para otros clubes, aunque reconocen que no será una negociación sencilla.
Uno de los factores centrales detrás de la decisión es el cupo de extranjeros. Saracchi ocupa una de esas plazas, y su salida liberaría un lugar valioso para futuras incorporaciones. Boca necesita reforzar varios puestos y contar con cupos disponibles resulta clave para avanzar en negociaciones internacionales.
La posible partida del uruguayo responde a una planificación estructural del plantel que va más allá de lo futbolístico. La conducción del club apunta a liberar cupos, reducir contratos y reorganizar posiciones con el objetivo de armar un equipo más equilibrado. En ese sentido, la dirigencia trabaja en conjunto con el cuerpo técnico para definir qué jugadores continúan y cuáles deben buscar nuevos destinos.
Saracchi debía reincorporarse formalmente por la finalización de su vínculo a préstamo, pero la decisión ya estaba tomada antes de su regreso. El uruguayo, de 26 años, suma experiencia en Europa tras su paso por el fútbol escocés, un antecedente que en Boca consideran puede facilitar las gestiones para concretar su salida.
El caso de Saracchi expone el momento de transición que atraviesa Boca bajo la dirección de Arruabarrena. Su futuro está lejos de Brandsen 805, y la dirigencia acelera las gestiones para resolver su salida antes del cierre del mercado de pases.
