(BUENOS AIRES).- Boca presentó una segunda oferta formal a Independiente Rivadavia por el delantero colombiano Sebastián Villa. La dirigencia xeneize busca destrabar una negociación que se mantiene abierta pero que hasta el momento no terminó de convencer al club mendocino.
La primera propuesta del Xeneize no alcanzó las pretensiones económicas de Independiente Rivadavia. La postura del club cuyano es firme: considera que el valor del atacante es superior al ofrecido inicialmente y no está dispuesto a facilitar su salida sin una mejora sustancial en las condiciones.
Ante ese escenario, Boca decidió reconfigurar su oferta para acercarse a los números que exige la institución dueña del pase. El interés por Villa no es nuevo: el colombiano ya tuvo un paso importante por la institución, donde mostró desequilibrio, velocidad y capacidad para el uno contra uno, características que el cuerpo técnico busca recuperar para el segundo semestre.
En Independiente Rivadavia consideran a Villa una pieza determinante en su estructura ofensiva. Su rendimiento reciente elevó la cotización del futbolista y la dirigencia solo autorizará la transferencia si la propuesta se ajusta a sus expectativas. La fuente indicó que solo dejarán salir al jugador si la oferta se acerca a sus pretensiones económicas, que superan ampliamente la primera propuesta de Boca.
El jugador mantiene la expectativa por un eventual regreso a Brandsen 805. En su entorno ven con buenos ojos una segunda etapa en Boca, aunque saben que la decisión final depende exclusivamente de lo que resuelvan los clubes.
La insistencia por Villa se inscribe en un mercado de pases activo para el Xeneize, que trabaja en paralelo en varias negociaciones para reforzar el plantel en distintas posiciones. El objetivo es sumar jerarquía y variantes ofensivas de cara a la competencia del próximo semestre, algo que el cuerpo técnico considera clave para elevar el rendimiento del equipo.
En ese escenario, el caso Villa se transforma en una de las novelas del mercado. La segunda oferta ya está sobre la mesa y ahora Boca aguarda una respuesta de Independiente Rivadavia. Si las posiciones se acercan, el colombiano podría convertirse en uno de los refuerzos de la temporada; en caso contrario, la dirigencia evaluará otros caminos para potenciar el frente de ataque.
Mientras tanto, la negociación sigue abierta. El Xeneize mantiene activas gestiones en paralelo y define prioridades: la incorporación de un atacante con desequilibrio es una de las fichas que el cuerpo técnico quiere cerrar cuanto antes. La pelota ahora está del lado de la institución mendocina, que deberá decidir si acepta la nueva propuesta o mantiene su postura de no desprenderse del futbolista sin una compensación acorde a su valor de mercado.
