(BUENOS AIRES).- Boca sigue de cerca los pasos de Orlando Gill, el arquero paraguayo de 25 años que se consolidó en San Lorenzo y ya fue convocado a la selección de su país. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme lo tiene en carpeta como alternativa para reforzar el arco en el corto plazo.
El interés está en una etapa inicial y no hubo gestiones formales concretas por parte del club de la Ribera. Sin embargo, el nombre de Gill ya está instalado en el radar y la búsqueda no es casual: en Boca saben que el puesto podría necesitar una renovación ante eventuales movidas del mercado.
Quién es Orlando Gill y por qué seduce a Boca
Gill mide cerca de 1,98 metros y se destaca por su presencia física y su capacidad bajo los tres palos. Nacido en Paraguay, dio sus primeros pasos en el fútbol de su país antes de dar el salto a la Argentina, donde actualmente defiende el arco de San Lorenzo. Llegó al Ciclón como una apuesta y terminó adueñándose del puesto tras ganarse la confianza de Miguel Ángel Russo, que lo consolidó como titular.
Sus actuaciones sólidas le valieron la convocatoria a la selección mayor de Paraguay y ya forma parte del proceso con vistas al Mundial 2026, donde podría tener protagonismo. Ese rodaje internacional es otro de los atributos que le suman puntos en la consideración del cuerpo técnico xeneize.
En lo económico, su cotización en el mercado está en el orden de los 10 millones de dólares y equipos de la Premier League y de Italia ya lo tienen en carpeta. Una cifra que no resultaría inaccesible para una eventual negociación.
El perfil de Gill seduce a la dirigencia: es joven, tiene margen de mejora, experiencia en el fútbol local y un físico que encaja con las exigencias del puesto. A eso se suma un vínculo contractual que hace viable una transferencia sin que se trate de una gestión descabellada.
Por ahora, todo sigue en pañales, pero el nombre ya circula en el Mundo Boca. En un mercado donde el club busca anticiparse, Orlando Gill aparece como una de esas apuestas que combinan presente y futuro y que podrían transformarse en una de las novelas del próximo libro de pases.
El arquero, que viene de destacarse en San Lorenzo, ya forma parte de la selección paraguaya que apunta al Mundial 2026. Su crecimiento fue rápido: llegó al Ciclón inicialmente como una apuesta, pero a base de rendimientos sólidos terminó adueñándose del puesto. Incluso, sus actuaciones le valieron comparaciones con históricos arqueros paraguayos.
En cuanto a su situación contractual, desde el club de la Ribera todavía no hicieron un movimiento formal. El propio Riquelme sigue con atención su evolución y, aunque el interés está en etapa inicial, el nombre de Gill ya quedó instalado en la lista de posibles refuerzos para el próximo mercado de pases.
