(BUENOS AIRES).- “Que venga ya” fue el pedido que explotó en las redes sociales de los hinchas de Boca tras la actuación estelar de Julio Enciso en el Mundial 2026. Paraguay eliminó a Alemania por penales con un gol del joven mediapunta, y ese batacazo desató la ilusión en La Bombonera.
El seleccionado guaraní, dirigido por Gustavo Alfaro, dio una de las grandes sorpresas del certamen al dejar afuera a la potencia europea en un duelo vibrante. Enciso fue determinante: marcó el tanto que abrió el encuentro y cambió por completo el desarrollo del trámite. Apenas terminó el partido, su nombre se repitió en redes acompañado del mensaje contundente de los simpatizantes xeneizes.
Enciso tiene 22 años y está considerado una de las promesas más firmes del fútbol sudamericano. Su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno, su velocidad y su llegada al gol lo convirtieron en una de las grandes apariciones del Mundial 2026. Actualmente se desempeña en el fútbol europeo, donde su proyección no deja de crecer y lo mantiene en la órbita de los principales clubes del continente.
El entusiasmo de los hinchas de Boca no es casual. El propio Enciso confesó en más de una ocasión su simpatía por el club argentino y llegó a expresar públicamente su deseo de jugar algún día en La Bombonera. Ese vínculo emocional alimenta un sueño que, con cada partido de la cita mundialista, gana más fuerza entre los seguidores del equipo de la Ribera. “Enciso fue determinante, incluso marcando un gol clave que abrió el partido y cambió el desarrollo del encuentro”, describieron desde el entorno del seleccionado paraguayo tras la clasificación.
La llegada del paraguayo, sin embargo, asoma compleja. Su valor de mercado ronda los 11 millones de euros y su crecimiento constante lo mantiene en la mira de los principales clubes europeos. El mercado de pases actual hace que cualquier negociación por una figura con su presente y su futuro demande un esfuerzo económico muy grande.
La dirigencia de Boca ya confirmó su interés en adquirir a Enciso. Aunque los números de la operación son difíciles de cerrar en lo inmediato, el primer paso oficial está dado y el jugador no oculta su gusto por la camiseta azul y oro. Enciso incluso había manifestado su simpatía antes de que el Mundial 2026 lo pusiera bajo los reflectores globales, lo que refuerza la ilusión de que el deseo no es unilateral.
Mientras el Mundial 2026 avanza, Enciso sigue sumando minutos de alto nivel y pretendientes. El pedido de los hinchas ya retumbó en las redes; ahora la dirigencia deberá resolver si la ilusión puede convertirse en una negociación concreta.
