(BUENOS AIRES).- El PAOK de Grecia ya averiguó las condiciones para intentar avanzar por el fichaje de Miguel Merentiel y conoce el monto que Boca Juniors pretende para dejar salir al delantero uruguayo. La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme ya tomó las riendas de la situación y fijó un piso económico del que no piensa moverse.
Por ahora no hay negociaciones formales entre los clubes, pero el dato que inquieta en el mundo xeneize es que el equipo griego ya maneja la cifra que Boca considera justa: 7 millones de euros. Ese número coincide con el valor de mercado del atacante, cuyo contrato está vigente hasta diciembre de 2027, lo que le otorga al club un fuerte poder de negociación.
En la Ribera la postura es clara. "No dejarán salir al delantero por una cifra menor a la que consideran justa", indicaron desde la dirigencia. La intención es que, si el pase se concreta, la operación represente un beneficio económico importante para las arcas del club.
Merentiel se consolidó como una pieza relevante en el ataque de Boca en los últimos meses. Su intensidad, movilidad y capacidad goleadora lo convirtieron en un futbolista atractivo para el mercado internacional y en una alternativa permanente en la rotación ofensiva del equipo. Por eso, una eventual salida obligaría a la dirigencia a moverse rápido para cubrir ese hueco.
El PAOK busca reforzar su ofensiva y ve en el uruguayo un perfil que encaja con sus necesidades. AEK Atenas y Monterrey también lo tienen en carpeta, aunque en ambos casos las complicaciones con el cupo de extranjeros podrían demorar una propuesta formal.
Hasta ahora todo está en etapa de sondeo. "No se descarta que el interés del PAOK se traduzca en una oferta formal en el corto plazo", explicaron cerca del club. En el mercado de pases, estos movimientos suelen acelerarse rápidamente y se espera que en los próximos días las consultas iniciales se conviertan en propuestas concretas.
Boca ya definió el escenario: escuchar, evaluar y, si los números cierran, no trabar la transferencia. La decisión final deberá contemplar no solo lo económico, sino también el impacto deportivo de perder a un delantero que hoy es una alternativa clave en el frente de ataque.
