(BUENOS AIRES).- “La verdad que no me puedo permitir salirme de lo que es el partido con España. Te respondo con total sinceridad. Estoy enfocado en todo esto. Hoy entrenamos por la mañana, almorzamos y viajamos. Llegamos y me vine para acá. Entonces, lo único que puedo decir es eso”.
La frase es de Rodrigo Aguirre, el delantero de la Selección de Uruguay que Boca busca como refuerzo para el próximo mercado de pases. Aguirre respondió así este miércoles en conferencia de prensa, en la previa al duelo decisivo ante España por la tercera fecha del grupo H del Mundial 2026, cuando le preguntaron por el interés del Xeneize.
En Uruguay aseguran que el atacante de 31 años, actualmente en Tigres de la UANL, tiene gestiones en curso para sumarse a Boca. De hecho, el club ya tendría un preacuerdo de palabra con el jugador para incorporarlo ante la necesidad de reemplazar a Edinson Cavani. Las negociaciones con Tigres avanzaron en los últimos días, aunque todavía restan detalles para cerrar la operación.
Pese a ese panorama, Aguirre eligió no desviar el foco del partido con España, en el que la Celeste se juega la clasificación a los dieciseisavos de final. “No sé nada”, sintetizó el charrúa, en línea con su postura de evitar cualquier definición pública sobre su futuro mientras el seleccionado sigue en competencia.
Aguirre llegó a Tigres en febrero de 2026 y se consolidó como una pieza habitual en el once del DT Guido Pizarro. Disputó 21 partidos oficiales, sumó 1.493 minutos y registró 5 goles y 3 asistencias. Solo en tres de esos encuentros ingresó desde el banco de suplentes.
En el Mundial, su realidad es completamente distinta. El delantero apenas acumuló 8 minutos en cancha, cuando ingresó a los 90' en el debut ante Arabia Saudita. Contra Cabo Verde ni siquiera salió del banco.
Sobre el presente de Uruguay, que suma apenas dos puntos tras dos empates, Aguirre fue sincero: “No esperábamos el empate contra Cabo Verde, tampoco contra Arabia. Al principio se siente como un golpe por no conseguir lo que queríamos. Nosotros estamos acostumbrados y no hay nadie en la plantilla que no haya pasado por algo así en su club”.
