(BUENOS AIRES).- “Todo dependerá de la primera ficha: la venta del ‘Changuito’. Si se concreta, el plan ya está delineado. Boca saldrá con decisión al mercado para repatriar a Villa”. La frase, que sintetiza la postura de la dirigencia en Brandsen 805, muestra cómo Boca Juniors se prepara para un mercado de pases que podría redefinir su estructura ofensiva. La salida de Exequiel Zeballos asoma como el punto de partida de un efecto dominó que ya tiene un nombre fuerte en carpeta: Sebastián Villa.
Zeballos, surgido de las inferiores del club, no logró renovar su contrato en los términos esperados y su futuro está cada vez más lejos de La Bombonera. El extremo santiagueño aparece en el radar de varios clubes europeos y su transferencia podría concretarse en cifras cercanas a los 10 o 15 millones de dólares, según las ofertas que lleguen. El Napoli de Italia es uno de los equipos que sigue de cerca al jugador.
Esa venta no solo aliviaría la situación contractual, sino que le permitiría a Boca generar ingresos clave para reforzar el plantel. El Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, ya considera que la mejor solución es transferirlo en este mercado y trabaja en alternativas para reemplazarlo. Allí surgió con fuerza el nombre de Villa, un viejo conocido que dejó huella en su paso por el club y a quien ven como la prioridad para ocupar el lugar del Changuito en el ataque.
Un regreso con litigio pendiente
La vuelta del colombiano no es sencilla. Villa mantiene contra Boca un juicio por despido indirecto iniciado a mediados de 2023, en el que reclama más de 236 millones de pesos y 2 millones de dólares. Los abogados del jugador alegaron que fue despedido de manera indirecta y la demanda sigue vigente. Sin embargo, en el club admiten que ambas partes estarían dispuestas a negociar si se avanza con la transferencia.
Más allá del litigio, en Brandsen 805 consideran que el extremo reúne las condiciones deportivas ideales para el esquema ofensivo. Su velocidad, desequilibrio y conocimiento del mundo Boca lo posicionan como una apuesta segura en caso de que el efecto dominó se concrete. El propio jugador dejó abierta la puerta a un posible regreso al recordar su paso exitoso y los títulos obtenidos con la camiseta azul y oro, lo que alimenta las expectativas de los dirigentes.
El plan está delineado y solo espera que caiga la primera ficha: la venta de Zeballos. Si se concreta, Boca saldrá al mercado con decisión para repatriar a Villa y reforzar un sector clave del equipo. Mientras tanto, en el club saben que cada movimiento genera consecuencias y que el dominó ya empezó a correr.
