El delantero uruguayo Cavani decidió someterse a una cirugía en la zona lumbar tras el fracaso de tratamientos médicos previos. Esta intervención quirúrgica representa una medida drástica para resolver sus problemas físicos recurrentes.
La recuperación fallida y el quirófano
Antes de esta instancia, el futbolista se sometió a dos bloqueos médicos recientemente. Sin embargo, «los dos bloqueos que se le practicaron recientemente no lograron aliviar el dolor de manera significativa», según los reportes clínicos.
En consecuencia, se optó por la cirugía como la última opción terapéutica ante el cuadro persistente. Se estima que el jugador estará fuera de competencia entre 45 y 60 días aproximadamente.
Una decisión unilateral de Cavani
La determinación se tomó de forma personal y sorpresiva. Se confirmó que «ni el club ni el cuerpo médico fueron notificados previamente de la decisión del jugador» antes de hacerse pública.
Según manifestó el periodista Augusto César, este hecho generó interrogantes sobre la comunicación interna en el club. La falta de aviso previo sacude la planificación deportiva inmediata de Boca Juniors.
El atacante arrastra una inactividad considerable en los últimos meses. De hecho, no completa los 90 minutos de un partido desde septiembre de 2025 y su última presencia fue ante Racing.
Esta situación física crítica llega en un momento bisagra para su carrera profesional. El contrato actual del deportista vence en diciembre, por lo que su futuro en Boca Juniors permanece bajo evaluación constante.
A partir de este escenario, la operación no solo marca un punto de inflexión en lo físico, sino también en lo deportivo. En Boca saben que el margen es mínimo: si la recuperación no es la esperada, el tramo final del año podría encontrar al equipo sin una de sus principales referencias ofensivas. Por eso, mientras el delantero apuesta a volver en plenitud, puertas adentro ya analizan alternativas para cubrir una ausencia que puede extenderse más de lo previsto.
Al mismo tiempo, esta decisión impacta directamente en su futuro. Con contrato hasta diciembre, el tiempo de recuperación jugará un papel clave para definir su continuidad. Cavani quiere demostrar que todavía puede ser determinante, pero la falta de ritmo y las reiteradas molestias físicas generan dudas inevitables. Así, su regreso no solo será una cuestión médica, sino también una prueba decisiva para saber si puede seguir siendo pieza importante en Boca o si su ciclo empieza a llegar a su fin.
