(BUENOS AIRES).- “Mi prioridad es continuar en el club y pelear por un lugar”. La frase, puertas adentro, la dejó caer Alan Velasco y le puso fin a cualquier rumor de salida. El volante de Boca definió su futuro después de que un equipo de la Liga MX lo pusiera en el radar para la próxima ventana de transferencias.
Velasco llegó al Xeneize como una de las incorporaciones más importantes del último mercado y, aunque todavía busca su mejor versión, dejó en claro que no piensa moverse ahora. Su intención, según transmitió al cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena, es revertir el presente y ganarse un lugar en el once titular.
El interés desde México no pasó de un seguimiento concreto. El club mexicano monitoreó la situación del ex Independiente, pero hasta el momento no hubo ninguna oferta formal sobre la mesa. Del lado del futbolista, la postura es firme: quedarse en Boca y demostrar por qué fue una de las grandes promesas antes de su paso por la MLS.
En la dirigencia también reina la tranquilidad. Boca invirtió fuerte para cerrar su llegada y no tiene intenciones de desprenderse de Velasco en el corto plazo. El objetivo del club es que el mediocampista se adapte por completo, sume minutos y muestre el nivel que exhibió en su etapa anterior en el fútbol argentino.
El cuerpo técnico lo considera una pieza con margen de crecimiento. Sus condiciones para desequilibrar en el uno contra uno, jugar por las bandas y aportar creatividad en los metros finales son atributos que Arruabarrena busca potenciar en la segunda mitad del año. Aunque la competencia interna es exigente, el entrenador confía en que el volante va a tener rodaje.
Los objetivos de Boca en el semestre
Boca mantiene el foco en la Copa Sudamericana y el Torneo Clausura, los dos grandes objetivos de la temporada. La dirigencia considera que para pelear en ambos frentes necesita profundidad en el plantel, y Velasco encaja en ese plan como una variante ofensiva de peso. Por eso, la prioridad es conservar la base y solo analizar salidas si aparece una propuesta que le cierre a todas las partes.
El calendario apretado que se avecina le abre al volante una ventana concreta de oportunidades. Con partidos cada tres o cuatro días entre el certamen continental y el torneo local, la rotación va a ser inevitable y el cuerpo técnico ya anticipó que necesitará de todos los futbolistas del plantel. En ese contexto, la continuidad de Velasco aparece como una decisión compartida entre la dirigencia, el entrenador y el propio jugador.
El interés desde la Liga MX no modificó los planes de nadie. Alan Velasco apuesta a triunfar con la camiseta xeneize antes de considerar un nuevo desafío en el exterior. Con el mercado todavía abierto, su nombre va a seguir circulando, pero la decisión ya está tomada: quedarse, pelear y demostrar en la cancha.
