(BUENOS AIRES).- «Lo bailó», resumió Augusto César tras el triunfo de Boca sobre San Lorenzo en el clásico jugado como visitante. El analista destacó los argumentos futbolísticos del equipo de Vasco Arruabarrena y dejó una lectura que alimenta la confianza en el ciclo, aunque también marcó un detalle a corregir de cara a lo que viene.
El comentario de Augusto César apuntó a la superioridad del conjunto azul y oro: sostuvo que mostró argumentos tanto durante el tramo de once contra once como después de la expulsión de Insaurralde, el jugador de San Lorenzo que dejó a su equipo con uno menos. Además, destacó la lectura del entrenador para el ingreso de Pellegrino, especialmente teniendo en cuenta el criterio del árbitro durante el encuentro.
La falta de contundencia fue el principal aspecto a mejorar. En el primer tiempo, Boca construyó ocasiones suficientes para marcharse al descanso en ventaja, pero no consiguió transformar su dominio en goles. Esa ineficacia frente al arco mantuvo vivo a un San Lorenzo que sufrió durante buena parte del partido, aunque la diferencia pudo haber sido mayor.
El premio llegó apenas comenzó el complemento. Lozano marcó el 1-0 antes del cuarto de hora de la segunda mitad y confirmó su crecimiento dentro del equipo: el lateral ya había convertido en el partido anterior, así que suma dos goles consecutivos, una señal positiva para Arruabarrena por un futbolista que viene ganando protagonismo y confianza. La jugada del gol tuvo además una participación destacada de Flores.
Instantes antes, Pellegrino había sido determinante con una intervención defensiva que evitó una situación clara de San Lorenzo. El joven defensor ingresó en un momento que exigía atención, después de la amarilla recibida por Herrera, y la modificación aportó seguridad a una defensa que necesitaba sostener la ventaja.
Paredes, la figura, y un cierre con Merentiel
Paredes volvió a sobresalir y fue señalado como la figura del equipo, con una actuación de alto nivel que le permitió a Boca manejar los distintos momentos del partido. A su lado, Ascacibar y Delgado aportaron intensidad y equilibrio en el mediocampo. Blanco, por su parte, mantuvo su regularidad y volvió a ofrecer un rendimiento elevado, incluso en un partido de mucha exigencia como un clásico.
Merentiel tuvo una jornada particular: desperdició varias oportunidades que podrían haber resuelto el encuentro mucho antes, pero finalmente convirtió el segundo tanto y le dio al equipo la tranquilidad necesaria para cerrar una victoria que ya era merecida por lo hecho en el campo. Incluso sin su mejor noche de cara al arco, el delantero terminó siendo determinante para el resultado, una característica que se repite en sus actuaciones.
La victoria adquiere un valor extra por el contexto: llego como visitante en un clásico, sumó puntos importantes en las dos tablas y deja al equipo con un envión positivo de cara a lo que sigue. Para Augusto César, la gran pregunta pasa por saber hasta dónde puede llegar este Boca si consigue transformar en goles todo lo bueno que genera.
El próximo desafío llega rápido: Racing, por la Copa Argentina, en una instancia decisiva que se jugará durante esta misma semana y que volverá a exigir al equipo de Arruabarrena después de lo mostrado ante San Lorenzo.
