(BUENOS AIRES).- Boca necesita sumar al menos 10 puntos en las seis fechas que le quedan del Torneo Clausura para llegar a los 57 que sirven como referencia de clasificación a la Copa Libertadores 2027. Tras el triunfo 2-0 sobre San Lorenzo, el equipo de Rodolfo Arruabarrena quedó segundo en la tabla anual con 47 unidades y empezó a hacer números de cara al cierre de la temporada.
La victoria sobre el Ciclón significó mucho más que tres puntos para el Xeneize. Con las 47 unidades alcanzadas, el conjunto de la Ribera se ubicó apenas dos puntos por debajo de la línea de Vélez, que aparece cuarto y todavía debe completar su partido. La pelea por los lugares internacionales se mantiene abierta, con varios equipos separados por muy poco.
Argentinos Juniors también suma 47 puntos, aunque se encuentra por detrás de Boca por diferencia de gol. El antecedente inmediato que sirve de parámetro justamente viene de ese club: en 2025, Argentinos terminó tercero en la tabla anual con 57 unidades y consiguió la clasificación a la Libertadores. De ahí sale la cifra que hoy mira con atención el plantel que conduce Arruabarrena.
La estructura del formato 2026 sostiene esa proyección: la fase regular mantiene 32 partidos, divididos en 16 del Apertura y 16 del Clausura. De todos modos, los 57 puntos no garantizan matemáticamente una posición determinada, porque el corte final depende también de los resultados de Vélez, Argentinos Juniors y el resto de los equipos que pelean arriba. La cuenta funciona como una proyección basada en las temporadas recientes, no como un número fijado por el reglamento.
Las otras puertas al torneo continental
El puesto final que ocupe Boca en la acumulada será tan importante como la cantidad de puntos que consiga. La normativa establece que los tres mejores equipos de la tabla general que no estén clasificados por otra vía obtendrán las plazas restantes para la Libertadores: los dos primeros ingresarán a la fase de grupos y el tercero disputará la segunda fase previa. Por eso, terminar cerca del tope de la tabla tiene un valor directo en el armado del calendario internacional.
El Xeneize, además, no depende únicamente de la tabla anual. El reglamento contempla otras vías de acceso a la Libertadores 2027: el campeón del Torneo Clausura y el campeón de la Copa Argentina también obtendrán una plaza para la competencia continental. Ambas posibilidades siguen abiertas para el equipo de la Ribera, que además continúa con vida en la Copa Sudamericana y deberá enfrentar a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina.
El nuevo formato del fútbol argentino agrega una variable que puede modificar la pelea por los cupos: los puntos obtenidos durante los playoffs no se contabilizan para la tabla anual, mientras que las plazas se reordenan si un equipo ya clasificado consigue otra vía de acceso. Esto significa que la posición de Boca en la acumulada seguirá siendo relevante hasta el final, incluso si alguno de los futuros campeones ya ocupa un lugar entre los primeros puestos. Con seis partidos por delante en el Clausura, cada punto puede resultar determinante para definir el destino internacional del Xeneize en 2027.
