La búsqueda del nuevo entrenador de San Lorenzo llegó a su fin. Luego de la inesperada salida de Gustavo Álvarez, la dirigencia aceleró las negociaciones y alcanzó un acuerdo para que Iker Muniain se convierta en el nuevo director técnico del Ciclón.
El español, que dejó un gran recuerdo durante su paso como futbolista por el club, regresará a Boedo con una misión completamente distinta: conducir al equipo desde el banco de suplentes en la segunda parte de la temporada.
Muniain aceptó la propuesta y firmará hasta 2027
Tras analizar distintas alternativas para reemplazar a Gustavo Álvarez, la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta mantuvo conversaciones con varios entrenadores. Entre los candidatos aparecieron Ramón Díaz, Rubén Darío Insúa, Néstor Gorosito, Eduardo Berizzo y Cristian «Kily» González.
Sin embargo, la negociación que avanzó con mayor rapidez fue la de Muniain. Según pudo confirmarse, ambas partes llegaron a un acuerdo total y el exmediocampista firmará un contrato que lo vinculará con San Lorenzo hasta el 31 de diciembre de 2027.
Antes de viajar a la Argentina deberá resolver su desvinculación de Salamanca Club de Fútbol UDS, institución española donde actualmente se desempeña como entrenador. Una vez completado ese trámite, viajará a Buenos Aires para ser presentado oficialmente.
La promesa que hizo como jugador y ahora cumplirá
Durante su despedida como futbolista azulgrana, Muniain había dejado una frase que hoy cobra un significado especial. En aquel momento aseguró: «Todo lo que necesite el club de mí, siempre voy a estar dispuesto a ayudarlo desde donde esté. Aguante San Lorenzo: es adictivo y volveré».
Esa promesa finalmente se hará realidad. Esta vez no será dentro del campo de juego, sino como máximo responsable del plantel profesional.
Durante su etapa como jugador de San Lorenzo, entre 2024 y 2025, disputó 26 partidos oficiales, convirtió cuatro goles y aportó una asistencia, números que le permitieron ganarse el cariño de los hinchas antes de iniciar esta nueva aventura como entrenador.
