El lunes 22 de junio fue un día que Lionel Messi no va a olvidar nunca. Primero, en la cancha: metió dos goles frente a Austria y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 18 tantos, superando al alemán Miroslav Klose y dejando su nombre grabado para siempre en los libros del fútbol. Después, fuera de ella: su papá, Jorge Messi, recibió el alta médica y ya está en su casa de Rosario junto a Celia, su mamá.
El gran día de Lionel Messi
La noticia del alta fue confirmada por Ángel de Brito en el arranque de LAM con una frase que resumió el alivio de toda la familia: «Empezamos por las buenas noticias para la familia Messi, le dieron de alta a Jorge Messi». El periodista detalló que tanto Jorge como Celia ya regresaron a Rosario tras la internación, justo en el mismo día en que el Diez clasificó a la Selección Argentina para los 16vos de final del Mundial.
La recuperación de Jorge Messi llegó en el momento más cargado de emociones de toda la competencia. La familia venía atravesando días de incertidumbre y preocupación por su salud, en paralelo a la presión propia de un Mundial en el que Lionel carga con el peso de ser el capitán y la figura principal del equipo. «Le mandamos un beso a Celia y a Jorge, que están en Rosario, ya se volvieron a su casa porque le dieron el alta», agregó De Brito, mostrándose cercano a la familia.
La coincidencia de ambas noticias en el mismo día le dio una dimensión especial al festejo. Mientras el mundo del fútbol procesaba el nuevo récord de Messi como el goleador más prolífico en la historia de los Mundiales, la familia rosarina celebraba por partida doble: un logro histórico adentro de la cancha y el regreso a casa de Jorge afuera de ella.
La familia Messi, unida y fuerte, vuelve a respirar con tranquilidad después de días difíciles. Y Lionel, que suele decir que su familia es su motor, tuvo el lunes perfecto: récord histórico, clasificación y la mejor noticia posible desde Rosario.
