El exsenador nacional y referente histórico de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, reflexionó sobre el presente del partido y reconoció las dificultades que atraviesa para volver a representar las demandas de la sociedad. En una entrevista con Rosendo Grobocopatel, el dirigente sostuvo que la UCR necesita actualizar su propuesta sin abandonar los valores que marcaron su historia.
«Nos ha costado encontrar un vínculo de representación»
Sanz afirmó que la crisis de representación no es exclusiva del radicalismo, sino que también afecta a otras fuerzas políticas tradicionales. «El problema del radicalismo y de otros partidos, como el socialismo, es que nos ha costado mucho descifrar eso. Nos ha costado mucho encontrar un vínculo de representación«, señaló al analizar la pérdida de protagonismo de esos espacios en los últimos años.

El dirigente también hizo referencia a quienes sostienen que la UCR ya cumplió su misión histórica tras la recuperación democrática de 1983. «Hay quienes dicen que el radicalismo ya no tiene razón de ser porque su objeto en la vida institucional era la democracia. Yo me resisto a eso. No creo en eso«, afirmó, reivindicando el legado de Raúl Alfonsín y el rol que tuvo el partido en la consolidación democrática.
Libertad, igualdad y una agenda renovada
Para Sanz, el desafío pasa por ampliar la propuesta política y responder a las nuevas preocupaciones de la ciudadanía. «Si el radicalismo sigue ofertando como único producto la democracia, no va a encontrar nunca más esa conexión con una sociedad que requiere otras cosas«, advirtió durante la entrevista.
En ese sentido, sostuvo que la UCR debe recuperar sus principios históricos, pero adaptándolos al contexto actual. «Si el radicalismo es capaz de traer valores que toda la vida tuvo, como la libertad, pero también la igualdad en un país con una desigualdad lacerante, y aggiorna esos conceptos al día de hoy, creo que ahí tiene un vínculo para reconstruir con la sociedad. Lo puede reconstruir«, concluyó.
