El femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada sin vida tras permanecer una semana desaparecida, desató un escándalo político. El principal sospechoso, Claudio Barrelier, se desempeñaba como empleado de la Municipalidad de Córdoba y mantenía vínculos con sectores políticos y sindicales ligados al oficialismo local.
La investigación del caso puso el foco no solo en el crimen, sino también en las conexiones del acusado con distintas estructuras de poder. A medida que avanzan las actuaciones judiciales, crecen los cuestionamientos sobre cómo una persona con antecedentes de violencia logró conservar su puesto dentro de la administración pública. La investigación, encabezada por el fiscal Raúl Garzón, busca comprender cómo Barrelier logró mantenerse en su cargo.
El nexo con el concejal Ricardo Moreno
El nombre que quedó en el centro de la polémica es el de Ricardo Moreno, actual concejal oficialista, abogado penalista y referente de las 62 Organizaciones Peronistas. Moreno rompió el silencio y admitió públicamente haber sido el intermediario que posibilitó el ingreso de Barrelier al municipio en el año 2021.
Según el relato del edil, Barrelier le fue presentado por un secretario general de un gremio como un joven «allegado a las 62 Organizaciones y a la política del peronismo». El acusado comenzó realizando tareas básicas como pintar cordones bajo un régimen de precarización laboral. Moreno defendió su accionar asegurando que, en aquel momento, el imputado presentó una planilla de antecedentes limpia.
La sombra de la protección y los audios filtrados
La relación entre el poder político y el acusado se profundizó con la difusión de un polémico audio de WhatsApp atribuido a Moreno. En la grabación, se escucha a una persona con voz similar a la del concejal jactarse de sus influencias. «Hice entrar a laburar un pibe… no tenía antecedentes penales alguno y bueno, después el pibe se echó un moco, ¿qué culpa tengo yo? Así como hice entrar a 500 a la administración pública», habría comentado el edil.
Moreno negó la autoría del audio, alegando que fue editado o que corresponde a un caso previo de 2025, calificándolo como una maniobra de la oposición para golpear la gestión del intendente Daniel Passerini. Sin embargo, se confirmó que Moreno y su entorno familiar brindaron apoyo legal a Barrelier en el pasado. De hecho, el primer abogado defensor del acusado en esta causa fue Jorge Sánchez del Bianco, socio y yerno de Moreno.
Un historial de violencia y nexos con la barra brava
Barrelier ya registraba antecedentes por hechos de violencia. En 2025 permaneció 20 días detenido luego de que una mujer lo denunciara por privación ilegítima de la libertad. A pesar de ese episodio, continuó desempeñándose como empleado municipal, una situación que despertó cuestionamientos hacia el área de Recursos Humanos de la intendencia.
Además de su faceta política, el acusado era conocido dentro del entorno de «Los Capanga», la barra brava del club Instituto, cuyo estadio se encuentra a pocas cuadras de donde ocurrió el crimen de Agostina.
Pedido de destitución en el Concejo Deliberante
La magnitud del caso escaló al ámbito político y derivó en un pedido formal de destitución contra el concejal Ricardo Moreno. Los bloques opositores del Concejo Deliberante presentaron este lunes un pedido de destitución contra Ricardo Moreno. Los ediles sostienen que el concejal utilizó su «influencia jurídica» para intervenir a favor de Barrelier, principal sospechoso por el femicidio de Agostina Vega. Además, denuncian que el facilitó su ingreso a la administración municipal.
En paralelo, la investigación judicial continúa con la realización de pericias forenses y la recolección de nuevas pruebas. Mientras tanto, el crimen de la adolescente de 14 años se convirtió en un caso de fuerte impacto social y político, al reabrir el debate sobre la violencia de género, los mecanismos de control en el Estado y los vínculos entre el poder político y personas con antecedentes de violencia.
