El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó este lunes de un encuentro virtual con dirigentes del peronismo de Entre Ríos. Con un discurso marcado por la autocrítica, el mandatario realizó un balance negativo de la presidencia de Alberto Fernández y trazó una hoja de ruta para reconstruir la confianza del electorado.
La reunión, que tuvo lugar en la ciudad de Paraná, fue organizada por el ex diputado nacional Marcelo Casaretto y el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, reuniendo a intendentes, legisladores y referentes del PJ de toda la provincia.
La autocrítica de Kicillof: «Fue un gobierno que no funcionó»
El gobernador fue contundente al analizar las razones que permitieron el triunfo de La Libertad Avanza en las últimas elecciones nacionales. Según Kicillof, el justicialismo debe hacerse cargo de los errores de la administración anterior para poder pararse nuevamente frente a la sociedad.
“Es un año de organización porque venimos de un gobierno que no funcionó, nuestro, y eso nos llevó también a que ahora gobierne Milei”, señaló. Para Kicillof, el peronismo debe “revisar lo que hizo” para poder representar una alternativa real capaz de sacar al país adelante.
Kicillof enfrió su candidatura presidencial
A pesar de que el sector entrerriano liderado por Casaretto ya impulsa su figura como presidenciable para el 2027, Kicillof intentó bajar la espuma de las internas partidarias. En este sentido, aseguró que no es el momento para lanzar campañas ni discutir nombres propios.

“No es momento de perder el tiempo, no es momento de estar en chiquitajes”, indicó el gobernador, quien pidió dejar de lado los personalismos. Según su visión, la energía debe estar puesta exclusivamente en “acompañar, representar, organizar y ganar”, priorizando la construcción de una estructura sólida por encima de las viejas prácticas políticas.
El armado en Entre Ríos y el «desembarco» del proyecto
El encuentro sirvió para que la dirigencia de Entre Ríos formalizara su alineamiento con el gobernador de Buenos Aires. Casaretto fue el encargado de expresar la necesidad de que Kicillof encabece un proceso nacional. “Todos coincidimos en la necesidad de que Kicillof sea presidente de la nación”, afirmó el ex legislador.
Para concretar este avance, propusieron crear una mesa de conducción representativa en la provincia que prepare el terreno para futuras visitas presenciales. Entre los asistentes destacados estuvieron la intendenta de El Pingo, Laura Rupp; el senador provincial Víctor Sanzberro; el diputado provincial Enrique Cresto; y el exsenador nacional Héctor Maya.
Finalmente, Kicillof reafirmó que, aunque el peronismo es la fuerza central para articular una salida a la crisis, el movimiento debe ser capaz de conducir un frente aún más amplio. “La responsabilidad histórica es organizarse para ganar”, concluyó.
