(BUENOS AIRES).- Boca recibió una buena noticia de cara al partido del sábado 15: Platense habilitó 5 mil entradas para los hinchas xeneizes en el Estadio Ciudad de Vicente López, donde el equipo de Rodolfo Arruabarrena buscará sumar de visitante para afirmarse en la pelea del Torneo Clausura.
El club de la Ribera atraviesa una seguidilla exigente de compromisos en este arranque del segundo semestre, con la Copa Sudamericana y la Copa Argentina en el medio. Este miércoles, de hecho, Boca enfrenta a Recoleta por la ida de los octavos de final de la Sudamericana, un cruce para el que Arruabarrena ya concentra a sus dirigidos.
Por el momento no se confirmó ni el monto que deberán pagar los socios de Boca ni la fecha en que saldrán a la venta las 5 mil localidades visitantes. Lo que sí está definido es que el cotejo ante el Calamar, válido por la quinta jornada del certamen local, comenzará a las 21.15.
En los últimos compromisos, por el mal estado del campo de La Bombonera, los hinchas de Boca ya habían podido seguir al equipo fuera de su estadio habitual, cuando el plantel hizo de local en el Estadio Tomás Adolfo Ducó. Ahora volverán a acompañarlo, esta vez en condición de visitante, en Vicente López.
Un duelo clave en la Zona A
Con el empate ante Vélez, Boca se metió con lo justo entre los ocho mejores de la Zona A. Después de 4 fechas acumula 5 puntos, apenas una unidad más que Platense, que suma 4. La cima de la zona está en manos de Vélez, que lidera con 10 unidades.
Un triunfo en Vicente López le permitiría al equipo de Arruabarrena alejarse de un rival directo y posicionarse más cerca de la punta. De ahí que la presencia de su gente en las tribunas del Ciudad de Vicente López cobre un valor extra para un plantel que necesita consolidarse en la tabla.
El antecedente inmediato en el certamen no fue del todo favorable: Boca igualó ante el Fortín y mantiene un colchón mínimo sobre Platense, que en la vuelta de Martín Palermo como entrenador venció a Independiente con gol de Mainero. Ese resultado dejó al Calamar a tiro del Xeneize y le agrega condimento al cruce del sábado.
El plantel de Arruabarrena viene de rotar piezas por la acumulación de partidos. Para el duelo ante Recoleta, el técnico recuperó dos futbolistas que estaban en duda y ya concentra con el grupo. La intención es llegar con el desgaste controlado al sábado, porque el Clausura no da margen: de los cinco partidos que jugó entre todas las competencias en lo que va del semestre, Boca ganó dos, empató dos y perdió uno, un rendimiento irregular que necesita enderezar.
El estadio tendrá un clima especial el sábado 15, cuando ambas hinchadas alienten a sus equipos desde las 21.15. Para Boca, la gira sigue: después de Platense, el calendario marca nuevos compromisos por el torneo local y la vuelta de la Sudamericana, en una seguidilla que recién aflojará sobre fin de mes.
