(BUENOS AIRES).- Rodrigo Bacidalupe vuelve a estar entre los convocados de Boca para el clásico ante San Lorenzo por el Torneo Clausura, y esta vez su lugar en la lista tiene un destinatario directo: Enner Valencia. El delantero de 19 años, que hace poco más de un mes peleaba un puesto en la Reserva, sumó una nueva chance en Primera en un escenario que hasta hace muy poco se le aparecía impensado.
La nueva oportunidad de Bacidalupe tiene una explicación futbolística y otra reglamentaria. El cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena la definió a partir del aporte hasta acá escaso de Valencia en la delantera del equipo y de la cuestión del cupo de extranjeros: con los restantes cinco a disposición, el DT estaría obligado a dejar a uno afuera del banco de suplentes. Ante ese escenario, el Vasco se inclinó por volver a darle la chance al pibe y el ecuatoriano quedó fuera de la lista de concentrados.
La chance anterior tampoco fue casualidad. Rodrigo Bacidalupe fue convocado por primera vez un día después de marcarle dos goles a Platense en Reserva, y no desaprovechó la oportunidad: el viernes 11 debutó con la camiseta de Boca en el triunfo 3-1 ante Central Córdoba. Con ese ingreso se convirtió en el juvenil número 51 en llegar a Primera bajo la gestión futbolística de Juan Román Riquelme.
Su meteórico ascenso tiene una base de trabajo construida durante todo el año. Al inicio del semestre en curso ya jugaba el superclásico como titular en la Reserva que dirige Mariano Herrón, con Leonel Flores —actual joya de la Primera y flamante convocado a la Selección Nacional— ya a las órdenes del Vasco, y con Gonzalo Gelini a su lado e Íker Zufiaurre por delante en la pelea de ataque. Ese espacio se le amplió por la salida de los dos extremos hacia el fútbol uruguayo, lo que le permitió consolidarse en la categoría hasta ganarse la primera convocatoria.
Quién es el Colo Bacidalupe
Bacidalupe es categoría 2007, tiene 19 años y nació en el paraje Ombú, Entre Ríos. Llegó a Boca en 2018 luego de ser detectado en una prueba realizada en su provincia, y de esa forma inició un camino que ahora lo encuentra compitiendo en la Primera del club que lo formó.
En sus primeros años en las inferiores se destacó más como jugador ofensivo que específicamente como centrodelantero. Con el tiempo se fue asentando como número 9 en la Reserva: es un delantero movedizo, intenso para presionar y con capacidad para atacar los espacios, condiciones que le permitieron destacarse en la categoría. Su apodo, el Colo, lo recibió por su pelo rojizo.
Su historia con la camiseta albiceleste también tiene un capítulo guardado: Bacidalupe atesora una foto de cuando fue alcanzapelotas de un partido de la Selección Argentina, el día en que se sacó una foto con Leo Messi. De aquel pibe que miraba desde afuera a la chance de jugar el clásico con San Lorenzo en el estadio del Ciclón, en la previa de un partido que Boca necesita por las revanchas, las rachas y las necesidades de ambos equipos en el Torneo Clausura.
