(BUENOS AIRES).- “Tiene ese espíritu que no te deja una por correr”, dijo Rodolfo Arruabarrena sobre Rodrigo Bacidalupe, quien debutó en Boca durante la victoria por 3 a 1 ante Central Córdoba, por la novena fecha del Torneo Clausura. El delantero de 18 años recibió su primera convocatoria al plantel profesional para ese partido y tuvo sus primeros minutos en la máxima categoría.
Ángel Romero fue reemplazado por Bacidalupe a los 26 minutos del segundo tiempo. El atacante había sido autor de un doblete en el triunfo de Boca ante Central Córdoba, mientras que el juvenil ingresó para ocupar un lugar en el costado derecho del ataque. Con la camiseta número 44, se ubicó como extremo por derecha, una posición más abierta que la que suele ocupar en la Reserva.
La convocatoria al plantel profesional fue la primera para Rodrigo Bacidalupe. Su estreno se produjo en un partido que también tuvo el primer gol de Enner Valencia con la camiseta de Boca y el regreso de Milton Giménez, quien volvió a jugar después de seis partidos. El juvenil quedó así incorporado a una competencia interna con distintas alternativas para el ataque.
El debutante no tuvo demasiada participación con la pelota, pero mostró predisposición para cumplir con las tareas que le pidió el equipo. Presionó la salida de Central Córdoba, regresó para colaborar con su marca y buscó desmarcarse para convertirse en una opción de pase. Su ingreso se dio por la banda, aunque su recorrido en las divisiones formativas estuvo más relacionado con funciones ofensivas por el centro.
Rodrigo Bacidalupe llegó a Boca en 2018 desde Entre Ríos. Su cabello rojizo le valió el apodo de “El Colo”, y durante el mandato de Diego Martínez comenzó a entrenarse con el plantel de Primera. En septiembre de 2025 firmó su contrato con Boca hasta fines de 2028, una señal del vínculo que el club ya había establecido con el juvenil.
Las Inferiores lo formaron más como un jugador creativo y desequilibrante que como una referencia fija de ataque. En la Reserva, sin embargo, ya aparece afianzado como delantero centro. Esa adaptación le permitió sumar recorrido en una función diferente, con mayor presencia cerca del área y participación en la presión sobre la salida rival.
El antecedente más cercano de Bacidalupe había sido un doblete contra Platense en la Reserva, conseguido a partir de la presión sobre la salida del rival. Mide 1,76 metros y no tiene el porte habitual de un nueve, pero fue promovido para darle a Boca más alternativas en el centro del ataque. Hasta ese momento, Miguel Merentiel era la única alternativa confiable para esa posición.
Qué dijo Arruabarrena sobre Bacidalupe y los chicos de Reserva
Rodolfo Arruabarrena explicó el cambio de posición que tuvo el juvenil durante su estreno: “A Rodrigo, como todos los chicos de Reserva, lo estamos siguiendo. Tiene ese espíritu que no te deja una por correr. Hoy lo hemos desplazado por banda, un poquito más de lo que está acostumbrado a jugar en Reserva. Tiene ganas”. El entrenador remarcó así que Rodrigo Bacidalupe fue utilizado en una zona distinta a la habitual, pero que igualmente era seguido por el cuerpo técnico.
Arruabarrena también se refirió al proceso que atraviesan los futbolistas formados en el club: “Todos los chicos demostraron tener ese hambre que necesitamos de cara al futuro. Tendrá que seguir trabajando. Dependerá de él si aparecen más oportunidades o no. Son chicos humildes, que escuchan, no hablan mucho. Viene bien”. El debut dejó al delantero como una alternativa más para el ataque y con la posibilidad de volver a ser considerado en los próximos partidos, mientras continúa su trabajo entre la Reserva y el plantel profesional.
