En una reciente entrevista, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, defendió la reforma constitucional de su provincia. El mandatario sostuvo que el texto actual, sancionado en 1991, ha quedado desactualizado frente a los cambios del país y del mundo, por lo que requiere «retoques» urgentes en materia de transparencia y organización política.
Uno de los puntos más cuestionados de la reforma es la sospecha de la oposición sobre una posible «reelección» del gobernador. Ante esto, Melella fue tajante y aseguró que no le interesa la reelección. El mandatario aseguró que su intención no es perpetuarse en el poder, sino terminar con la reelección indefinida de los legisladores. En este sentido, el jefe de Estado de esa provincia cuestionó que hay personas que ocupan bancas desde hace 25 años.
La propuesta del Ejecutivo provincial busca establecer un límite de dos periodos para todos los cargos públicos, incluyendo al gobernador, legisladores y jueces. Según Melella, quienes lo acusan de querer «estirar» su mandato se llevarán una sorpresa, ya que su prioridad es dejar un sistema institucional más moderno.
Melella cuestionó los sueldos de privilegio en el poder
Otro de los ejes centrales de la reforma es el reordenamiento del gasto político. El gobernador reveló que actualmente percibe un sueldo de 4,7 millones de pesos de bolsillo, pero denunció que muchos funcionarios judiciales y legisladores ganan cifras muy superiores, a pesar de que la ley dice que nadie puede cobrar más que el gobernador.
Melella explicó que, mediante distintas interpretaciones legales, el Poder Judicial y el Tribunal de Cuentas han evitado cumplir con este tope salarial. “La reforma debe dejar claramente establecido que nadie gana más que el gobernador”, subrayó. Argumentando que en tiempos de crisis económica es fundamental dar señales claras de austeridad a la sociedad.
El freno judicial a las urnas en Tierra del Fuego
A pesar del impulso oficial, el proceso de reforma se encuentra actualmente trabado en la justicia. Recientemente, la jueza electoral Mariel Zanini anuló la convocatoria a elecciones de convencionales constituyentes, al considerar que el decreto firmado por Melella carecía de validez mientras el Superior Tribunal de Justicia y la Corte Suprema no resuelvan los recursos presentados por la oposición.
Sectores opositores, encabezados por el diputado Jorge Lechman, insisten en que el proceso es irregular. Por su parte, el mandatario lamentó que la justicia electoral «mirara para el costado» ante las maniobras políticas de la legislatura y aseguró que la falta de plazos en la Corte Suprema genera una incertidumbre que afecta la vida institucional de los fueguinos.
La conflictiva relación con el Gobierno nacional
Finalmente, Melella describió el vínculo con la gestión de Javier Milei como conflictivo y con poco diálogo. Uno de los puntos de mayor fricción es la intervención del puerto de Ushuaia, que el gobernador calificó como un «avasallamiento al federalismo» y una maniobra para “meter la mano en la caja” justo al inicio de la temporada de cruceros.
El mandatario fue muy duro al sugerir que funcionarios nacionales podrían estar realizando negocios personales con la actividad portuaria y la logística antártica. Además, recordó su decisión de no recibir a la jefa del Comando Sur de EE. UU., Laura Richardson, debido a las maniobras militares que ese país realiza junto a Gran Bretaña en el Atlántico Sur, reafirmando una mirada geopolítica centrada en la soberanía de las Islas Malvinas y el continente blanco.
