(BUENOS AIRES).- “Que venga ya”, reclamaron los hinchas de Boca en redes sociales ni bien terminó el partido. La selección de Paraguay acababa de dar el batacazo de los octavos de final del Mundial 2026 al eliminar por penales a Alemania y la figura excluyente de la noche fue Julio Enciso, el delantero que nunca ocultó su amor por el club xeneize.
El equipo dirigido por Gustavo Alfaro abrió el marcador en Boston sobre el cierre de la primera parte. Julio Enciso se elevó en el área y conectó un cabezazo letal para poner el 1 a 0 contra todos los pronósticos. Los hinchas de Boca no tardaron en reaccionar y recordar el cariño que el paraguayo profesa por la institución.
“Lo venimos pidiendo hace rato” y “Enciso tiene que jugar en Boca”, fueron otras de las frases que se multiplicaron en los posteos de la red social X. La ilusión de ver a Julio Enciso con la azul y oro se encendió con la misma velocidad con la que el delantero definió en el área alemana.
El afecto del atacante por Boca no es una novedad para nadie. Julio Enciso declaró en más de una oportunidad su simpatía por el club de la Ribera, un guiño que alimenta cada tanto el sueño de los hinchas de sumarlo en algún mercado de pases. Su presente, sin embargo, no está cerca de la Argentina.
Al cierre del último mercado europeo, Julio Enciso dejó la Premier League y se incorporó al Estrasburgo de la Ligue 1 francesa, club que comparte dueños con el Chelsea a través del grupo BlueCo. Su contrato en Francia lo mantiene lejos, por ahora, de un regreso inmediato al fútbol sudamericano.
A pesar del fervor popular, en Boca no hay por ahora ningún indicio de una negociación formal por el paraguayo. El pedido de los hinchas se limita, como tantas veces en las redes, a expresar un deseo colectivo frente a una actuación sobresaliente.
Mientras la “Albirroja” se prepara para los cuartos de final, los hinchas xeneizes le ponen un ojo a la Copa del Mundo y otro al mercado de pases, a la espera de que alguna de las tantas fijaciones de Juan Román Riquelme coincida con el nombre que gritan en Twitter. Por ahora, Julio Enciso es solo un grito de gol prestado y un “que venga ya” que retumba en la ilusión virtual.
