El regreso de Jonathan Calleri a Boca Juniors volvió a instalarse en las últimas horas, ya que Rodolfo Arruabarrena tenía la intención de repatriar al delantero que dirigió entre 2014 y 2016. Sin embargo, la ilusión de los hinchas parece desvanecerse rápidamente, teniendo en cuenta la decisión que tomó el propio futbolista.
Según confirmó el periodista Germán García Grova, Calleri está negociando su renovación con San Pablo, club en el que actualmente se desempeña y donde tiene vínculo por el momento hasta el 31 de diciembre de este año. El nuevo vínculo sería por dos temporadas más, lo que prácticamente descarta la posibilidad de que el atacante regrese al fútbol argentino en este mercado de pases.
El delantero de 32 años, que dejó un gran recuerdo en su paso por Boca con 23 goles en 61 partidos, prioriza continuar su carrera en Brasil. Allí se convirtió en una pieza importante del San Pablo, siendo nada menos que uno de los capitanes del equipo, y busca seguir sumando protagonismo en un equipo que lo considera fundamental.
La intención de Arruabarrena de contar con él en esta nueva etapa del Xeneize choca con la decisión del jugador, que ya tiene encaminada su continuidad en el fútbol brasileño donde incluso lo adptaron como propio. De esta manera, Boca deberá seguir explorando otras alternativas para reforzar su ataque en el segundo semestre.
El desenlace deja en claro que Calleri no volverá por ahora a Boca Juniors. Su futuro inmediato seguirá ligado al San Pablo, donde está a punto de firmar una extensión de contrato que lo mantendrá en el club hasta 2028 con un contrato millonario que está muy alejado de lo que se puede pagar en la Argentina.
