Los principales líderes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma y CTA Trabajadores) mantuvieron una reunión para definir las próximas medidas de fuerza conjunta contra el Gobierno Nacional. El encuentro tuvo lugar el jueves y se analizaron las posibilidades de realizar una marcha federal y un paro general, aunque todavía no se definió una fecha.
Los secretarios generales que integran el triunvirato de la CGT y sus pares de ambas CTA dejaron de lado diferencias pasadas y buscaron consolidar un nuevo frente opositor al gobierno de Javier Milei. «Las tres partes quedaron muy satisfechas. Se trataron de dejar los matices de lado«, indicó un dirigente sindical a la agencia Noticias Argentinas tras el cónclave gremial.
Un panorama «grave» para los trabajadores
La reunión tuvo por eje central analizar la situación política, social y económica de la Argentina y enviar una señal de unidad bajo la consigna de «combatir el ajuste». Por la CGT acudieron Cristian Jerónimo, del Sindicato de Vidrio; Jorge Solá, de Seguro; y Octavio Argüello, de Camioneros; mientras que de la CTA estuvieron Hugo Yasky, de Trabajadores; y Hugo Godoy, de Autónoma.
Los referentes sindicales calificaron el panorama actual como «grave» y destacaron la pérdida de poder adquisitivo en la clase trabajadora, así como los despidos y el empeoramiento de las condiciones laborales. El encuentro tuvo lugar luego de que la Justicia respaldara al Gobierno Nacional por los artículos de la reforma laboral que el sector sindical intentó judicializar.
Las centrales obreras movilizan a las provincias
En cuanto a las medidas propuestas, los dirigentes coincidieron en la necesidad de organizar «una marcha federal y, luego, un paro general» para dar visibilidad a los «distintos conflictos sectoriales«. En esta oportunidad los jefes gremiales no definieron una fecha específica, aunque adelantaron que sería una vez finalice el Mundial de la FIFA, y tienen previsto visitar distintas provincias de antemano para coordinar la operativa.
Finalmente, los asistentes rectificaron la importancia de «fortalecer la unidad del movimiento obrero ante un contexto que afecta de manera directa a millones de trabajadores». «La unidad es una herramienta fundamental para enfrentar los desafíos actuales. Continuaremos con estos encuentros periódicos para definir una agenda común de reivindicación y medidas de acción para defender a la clase trabajadora«, enfatizaron.
