Lali Espósito estaba en el medio de uno de los shows más importantes de su carrera cuando paró todo. Cerca de la mitad del concierto en el estadio Monumental, con las luces apagadas y parada sola en el círculo de la pasarela, la cantante tomó el micrófono y dijo lo que necesitaba decir: «En esta semana del Ni Una Menos, después de que la violencia machista se lleve la vida de Agostina y de Dulce, quiero pedir un minuto de silencio».
El homenaje de Lali en River a las víctimas de femicidio
Lo que siguió fue uno de esos momentos que no se olvidan. Ochenta mil personas en River, el estadio más grande del país, y ningún sonido. El silencio fue tan absoluto y tan inmediato que generó más impacto que cualquier canción de la noche.
Visiblemente conmovida, Lali fue específica en su pedido antes de que el público guardara silencio. «Por todas las víctimas de la violencia machista que este Gobierno niega, de la violencia patriarcal y por todas las mujeres que han sido asesinadas», expresó. Y continuó: «Por todos los niños y niñas que se quedaron sin sus madres, y por las vidas arrebatadas de adolescentes como Agostina y como Dulce».
El momento llegó en el contexto del aniversario número once del primer Ni Una Menos y apenas días después de los femicidios de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y Dulce Candia, de 17 años, cuya desaparición y muerte en Misiones conmocionó al país. Dos casos que en los días previos habían movilizado a artistas, organizaciones y miles de ciudadanos que salieron a reclamar justicia en las calles.
El gesto de Lali en el escenario más grande de Argentina fue la imagen que cerró la semana: una artista que en el pico de su carrera eligió usar ese espacio y ese micrófono para que ochenta mil personas recordaran, aunque sea por un minuto, a las que ya no están.
