(BUENOS AIRES).- «La conclusión que sacaron después del partido de Jordania no fue la esperada y si el partido fuese hoy, el titular es Lautaro, me dicen.» La definición que transmitió Diego Monroy en la previa de los octavos de final del Mundial sacudió el once de la Selección Argentina. A tres días del cruce con Cabo Verde, Lautaro Martínez corre con ventaja sobre Julián Álvarez para ser el titular en el ataque albiceleste.
El cuerpo técnico llegó a esa conclusión después de evaluar los 45 minutos que Julián jugó como titular frente a Jordania, su primera aparición desde el inicio en 42 días. El tobillo derecho le había vuelto a encender una alarma. Monroy describió que en el medio parecía que el primero de julio arrancaba a la par, pero después el tobillo le volvió a encender una alarma, se tuvo que hacer tratamiento de plasma rico en plaquetas, frenó una semana y eso no estaba en los planes para nada. Ese retroceso imprevisto alteró el plan de darle rodaje en la fase de grupos para que llegara fino a las eliminatorias. Hoy ya suma 16 o 17 entrenamientos a la par y está a disposición, pero su puesta a punto futbolística no convenció del todo.
Monroy precisó que el objetivo de prima que tenía el cuerpo técnico era que Julián recupere la titularidad para los playoff, para los mata-mata. La realidad, sin embargo, marca otra cosa: el presente de Lautaro —goleador y con ritmo— inclinó la balanza puertas adentro, más allá de que Lionel Scaloni prefiera las características de despliegue y presión de Julián para acompañar a Lionel Messi. La decisión final no está sellada; el entrenador esperará los trabajos de hoy y de mañana para resolver la gran duda del centro delantero. El reparto de pecheras de este miércoles volvió a sembrar confusión a propósito: tanto Julián como Lautaro recibieron una, junto con otros once futbolistas.
Mientras la pulseada sigue abierta, Messi es el único de los lesionados que llegó a la Copa del Mundo en su mejor versión. Monroy remarcó que el único que está en su mejor versión y que dejó atrás la lesión es Lionel Messi, mientras que el resto todavía le falta y está buscando su mejor versión. A la recuperación incompleta de Julián se suman las de Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico y, sobre todo, la readaptación de Cristian Cuti Romero, que se perfila para ser titular si responde en las prácticas. La otra incógnita es el lateral izquierdo, donde Facundo Medina y Tagliafico se disputan un lugar.
A la exigencia física se le agrega un factor que el propio Julián dejó a la vista. Después de aquel primer partido, el delantero soltó una frase que su grupo cercano interpretó como un descargo emocional vinculado al mercado de pases: «Lo mejor para todos es una transferencia». La situación con el Atlético de Madrid le agrega ruido mental a una recuperación que, por naturaleza, no es lineal. En el programa analizaron que no todos los jugadores tienen la misma respuesta y que él necesitaba exteriorizar lo que le estaba pasando.
Argentina ya enfoca al adversario. Cabo Verde es un equipo que espera y se cierra, similar al planteo que mostró frente a España. Con Messi como socio principal, la descarga por izquierda y la movilidad de los volantes serán claves para abrir una defensa que promete atrincherarse. El calor de Kansas, donde el plantel se entrenó por la mañana para evitar los 35 grados de la tarde, también formó parte de una planificación pensada para no desgastar de más a los jugadores que arrastraron lesiones.
Este mismo miércoles, después del entrenamiento, el plantel parte en un vuelo chárter hacia Fort Lauderdale para instalarse de cara al día menos uno. El sábado se abren los octavos de final. Todo indica que en ese duelo eliminatorio Lautaro Martínez saltará al campo desde el arranque, salvo que Julián Álvarez termine de torcer una historia que hoy lo tiene contra las cuerdas.
