(BUENOS AIRES).- «¿Cuántas familias, padres, han violado a sus hijos? No hay que perdonarlos, hay que honrarlos, porque si no no te va bien en la vida». La frase la lanzó Marcela Tauro este martes en el programa El club del Moro (La 100) y desató un escándalo inmediato que la propia panelista salió a reparar esa misma tarde en América TV, el canal donde integra el panel de Intrusos desde hace años.
La polémica se originó durante un debate sobre las colonizaciones y la conquista de América. Tauro había dicho minutos antes: «Todas las guerras son calamidades, los descubrimientos, todos. Pero sino no estaríamos acá. No hay que enojarse, hay que honrar». La comparación con los padres que violan a sus hijos elevó la controversia y las críticas se multiplicaron en redes sociales.
El descargo en América TV
Esa misma tarde, Tauro pidió hacer un descargo en Intrusos y se mostró visiblemente arrepentida. «Estábamos hablando hoy en la radio con Santiago del Moro y se viralizó algo que yo dije que fue un horror y obviamente quise decir lo contrario», comenzó. Y agregó: «Cuando lo escuché fue aún peor porque querés por ahí querés decir una cosa y decís otra y no está bien lo que dije».
La panelista evitó repetir los dichos y pidió disculpas puntualmente a quienes pudieran haberse sentido afectados. «No pienso eso obviamente, no quiero ni repetir la palabra porque me hace mal y sobre todo a las mujeres y hombres que han pasado por esa situación les quiero pedir disculpas», expresó con angustia.
El conductor de Intrusos, Rodrigo Lussich, respaldó el espacio ofrecido a Tauro y puso el foco en la reparación. «Sos historia de Intrusos, nos pareció un horror por supuesto y nos parecía lo más sano que tengas el espacio para mirar a la cara a la gente y ofrecer las disculpas», le dijo. Lussich añadió que lo importante es reparar rápido y que pedir disculpas a la gente es una forma de reparar el error.
La viralización de los dichos radiales precipitó la salida al aire de Tauro en América TV. La periodista, con 40 años de trayectoria, optó por dar la cara frente a cámara antes que dejar correr la polémica sin respuesta, algo que ella misma destacó como su forma de transparentar el pedido de perdón.
Ya sobre el final, Tauro insistió con las disculpas y profundizó su autocrítica: «Soy muy transparente, me equivoqué y pido disculpas. Quise hacerlo en cámara porque acá se transmite con los ojos y gestos lo que yo quiero decir, que es pedir perdón. Reparo en todo, busqué sanar también para que mi hijo no heredara cosas que la madre trae, entonces me parece bueno pedir disculpas».
