Un verdadero escándalo es el que se ha generado en los medios de comunicación de nuestro país a raíz de la grave acusación que realizó María Julia Oliván en contra de Mario Pergolini. Y es que en su programa de Border Periodismo lanzó esta bomba que tuvo una gran repercusión mediática.
Después de asegurar que fue acosada por el conductor de Otro día perdido, habló en Infama y reveló que se lo contó en su momento a Jorge Lanata. «Iba re enojada, me iba ofendida porque yo soy una mina re orgullosa que me hice de abajo, que de tanto ser orgullosa nunca tuve un padrino, nunca salí con una persona del medio. A mí me humillaba eso, ¿entendés? Porque a mí no me estaba tratando de conquistar, me estaba humillando porque incluso el sugerirme que me tire un sillón como si yo fuese… no sé, no quiero decir la palabra, ya saben», disparó.
«A mí Lanata me dijo: ‘Vos no tenés que andar contando estas cosas’. Yo no tenía que hablar en los medios de eso porque, bueno, no sé, es así, chicos, la cultura. No es que Jorge me dijo: ‘Es un hijo de puta, Mario’. No, no, me dijo nada. Jorge era un señor. No se metía a hacerse el justiciero de la vida de todos sus empleados, qué sé yo», reveló María Julia Oliván.
El descargo en SQP
Fue en el ciclo de Yanina Latorre donde dio detalles de esta situación. «Hice el comentario no por como hablaba hace 20 años en los medios, sino por una experiencia personal que tuve trabajando en Cuatro Cabezas en 2005, en su oficina, situación desagradable de acoso sexual. En ese momento nadie denunciaba esos casos, en una primera experiencia, me estaba yendo muy bien, me fui a España y cuando volví, me echaron», disparó.
«Estabamos los dos solos en la misma oficina. Tenía 30 años, me estaba comprando mi departamento, estaba endeudada. Esta gente me está echando después de que pasó esto. Tengo que sobrevivir, seguir trabajando, no sabía que hacer. Con Mario me crucé en un banco. No pretendía saludarlo y él me dijo: ‘Si nos hacemos los boludos, no nos vamos a saludar nunca’. Lo saludé lo más bien. Después lo vi en el programa de Lanata, lo saludé y charlé con él. Fui nerviosa, pero después hablamos naturalmente. Jamás se cruzó el tema», aclaró.
«Les pregunté muchas veces qué error había cometido, qué había hecho mal. Me dio la noticia el director de contenidos. No tenía el teléfono de Mario, no trabajaba en su programa, trabajaba en su productora. Jamás quiso tener una secretaria mujer; no le gustaba trabajar con mujeres. No tenía pensado contar nada porque pasaron 20 años. Hablé en Infama y les conté todo. El foco de mi carrera es otro. Cuando uno sufre una situación tan traumática, también hay consecuencias económicas. Cada vez que iba a buscar trabajo después de hacer juicio y ganarlo…», dijo María Julia Oliván.
«Me pasé años dando explicaciones. Terminé agotada. Me enamoré, me puse en pareja, quise ser mamá, no pude, después pude… No daba. Esto ya fue, lo superé en el sentido de que pude salir de ese estado. Este sufrimiento me hizo generar Border. Me fortaleció y entonces dije: ‘Ya está'», finalizó.
