Mauro Icardi ya está en Argentina. El futbolista aterrizó este viernes 5 de junio por la mañana junto a la China Suárez, confirmó la periodista Naiara Vecchio, y el reencuentro con sus hijas Francesca e Isabella está pautado para este sábado a las 14. Dos meses de distancia, un juez de por medio y un acuerdo que tiene condiciones muy claras que ambas partes deben respetar al pie de la letra.
El encuentro entre Mauro Icardi y la China con sus hijos
El encuentro con las menores no será en el Chateau Libertador, donde vivía Wanda Nara, sino en la casa del barrio El Yacht en Nordelta, ya que el edificio porteño está en refacciones. Icardi pasará a buscar a sus hijas desde allí y se quedará con ellas durante tres semanas, el tiempo que permanecerá en el país. Sin embargo, no todas esas semanas serán libres: las dos primeras están condicionadas por obligaciones que las nenas deben cumplir sí o sí.
El juez Adrián Hagopian, que entiende en la causa, fue explícito al respecto: Icardi no puede alterar las rutinas de Francesca e Isabella mientras tengan actividades escolares y extracurriculares en curso. Eso significa que las nenas deben seguir yendo al colegio, asistir al psicólogo y mantener sus actividades de danza, equitación y demás compromisos habituales. Cualquier incumplimiento podría derivar en multas para el futbolista, por lo que su entorno sabe que no hay margen de error.
Francesca e Isabella van al Colegio Lincoln, que sigue el calendario estadounidense. Las vacaciones de invierno arrancan el lunes 22 de junio y se extienden hasta el 4 de agosto, lo que significa que son considerablemente más largas que las del calendario argentino. Recién a partir de esa fecha Icardi podrá tener más libertad para organizar el tiempo con sus hijas sin las restricciones de la rutina escolar.
El arribo del futbolista a Buenos Aires cierra semanas de negociaciones y acuerdos previos que incluyeron condiciones judiciales precisas sobre cómo y cuándo se daría el reencuentro. Con todo definido y el reloj corriendo, el sábado a las 14 Mauro Icardi verá por primera vez en dos meses a las dos personas por las que cruzó el Atlántico.
