(BUENOS AIRES).- “A los 38 años yo ya me había retirado hacía cuatro años y pesaba 120 kilos”, dijo Ronaldo Nazário, con una mezcla de humor y admiración que de inmediato se viralizó. El comentario del campeón del mundo con Brasil llegó horas después de que Lionel Messi batiera el récord de máximo goleador histórico de los Mundiales en el Mundial 2026, con un doblete ante Austria que además aseguró la clasificación de la Selección Argentina a la siguiente fase.
El capitán argentino superó la marca de Miroslav Klose y a sus 38 años volvió a demostrar una vigencia que parece no tener techo. Sus dos goles en este Mundial 2026 no solo desataron la celebración albiceleste, sino que alimentaron un debate que excede lo estadístico: cómo Messi se mantiene en la cima del fútbol mundial en una etapa en la que casi todos sus contemporáneos ya colgaron los botines.
La reacción de Ronaldo Nazário puso en perspectiva exactamente eso. El brasileño, retirado desde 2011, eligió burlarse de su propio físico post-retiro para explicar, de manera sencilla y brutal, lo que significa que Messi siga decidiendo partidos en una Copa del Mundo. “Su vigencia es impresionante”, amplió el exdelantero, subrayando la disciplina del rosarino en un contexto cada vez más exigente.
Dentro de la cancha, Messi es el faro del equipo que dirige Lionel Scaloni. Su doblete frente a Austria en el Mundial 2026 reflejó lo mismo que mostró a lo largo de todo el torneo: capacidad para aparecer en los momentos justos, lectura del juego e influencia total sobre el funcionamiento colectivo. Con este nuevo récord, el capitán ya dejó atrás cualquier discusión sobre su lugar entre los máximos exponentes de la historia de los Mundiales.
La frase de Ronaldo no tardó en dar la vuelta al mundo porque condensó en una imagen concreta —sus 120 kilos y cuatro años de inactividad a la misma edad— la excepcionalidad de Messi. No hubo estadísticas frías ni elogios protocolares: fue un reconocimiento filoso y personal, que puso el foco en la longevidad y el cuidado profesional del rosarino como claves de un legado que sigue escribiéndose.
Los elogios del brasileño se suman a una lista de voces que en cada partido de este Mundial 2026 destacan lo mismo: Messi compite como si el tiempo no le pasara. Excompañeros, técnicos rivales y leyendas del fútbol coinciden en que su rendimiento no solo se mide en goles, sino en cómo ordena, acelera y da jerarquía a la Selección Argentina en cada presentación.
Mientras avanza el torneo, Messi sigue estirando los límites de lo que se consideraba posible para un futbolista de su edad. Y la carcajada sincera de Ronaldo, con su propia historia como espejo, terminó siendo la postal más elocuente de una carrera que ya pertenece a la historia grande del fútbol mundial.
