Barbie Vélez no tiene ninguna intención de levantar el teléfono. Después del fuerte descargo que protagonizó en Bondi contra Fede Bal. La actriz fue interceptada por un móvil de Puro Show. ¿Pensó alguna vez en llamarlo personalmente para pedirle que cerrara el tema?
La respuesta llegó sin dudar y con una frialdad que sorprendió incluso a quienes esperaban una reacción más emocional. «No, no me interesa bajo ningún punto de vista. Para mí esto está terminado hace 11 años y no puedo creer que del otro lado no esté terminado. Se terminó», sentenció Barbie, con una contundencia que no dejó margen de interpretación ni espacio para el debate.
La frase de Barbie Vélez que destruyó a Fede Bal
El contraste con el descargo anterior fue notable. Si días atrás Vélez había hablado entre lágrimas y con la voz quebrada, esta vez eligió la frialdad como respuesta. Ya no hay angustia visible, hay una decisión tomada: el tema está cerrado de su lado, y si Bal sigue abriéndolo, el problema es de él.
La actriz también explicó por qué decidió romper el silencio ahora, después de una década de no darle entidad al conflicto. Según contó, todo surgió en el contexto del caso de Agostina Vega. «En realidad estábamos tocando el tema de Agostina Vega, que es un tema que nos sensibilizó muchísimo», explicó, dejando en claro que no fue una reacción premeditada sino una que se desencadenó en un momento de carga emocional muy alta.
Pero una vez que empezó a hablar, no pudo parar. Y lo que salió fue una acumulación de diez años de silencio forzado. «Llegó un punto de que me cansé, de que me agoté. Hace 10 años que no hablo del tema, no le doy entidad y me banqué un millón de injusticias», afirmó con una firmeza que pocas veces se le había visto en cámara al hablar de este episodio de su vida.
Vélez describió con precisión el mecanismo que la mantuvo callada durante tanto tiempo: bajar la cabeza, no responder, dejar que el tiempo pasara. Pero también explicó cuál fue el límite que no pudo tolerar. «Me cansé de que se hable con esa impunidad. Pedí que se calle la boca, que no se hable más del tema porque me angustia muchísimo», sentenció, en referencia directa a las declaraciones de Bal en Blender donde aseguró que «el tiempo le dio la razón».
El cierre de la entrevista fue tan contundente como el arranque. Barbie dejó en claro que no habrá más silencio de su parte cada vez que su ex decida abrir el tema públicamente: «Tener que angustiarme un fin de semana por los dichos, y siempre la misma persona que los reflota, ya me hartó la situación». Una frase que resume diez años de aguantar y que marca un antes y un después en cómo la actriz decide pararse frente a este conflicto de ahora en más.
