(BUENOS AIRES).- La Joya aún no dio el ‘sí’ para estampar la firma, explicaron a la salida de las negociaciones. Paulo Dybala se convierte oficialmente en agente libre este martes 30 de junio por la finalización de su contrato, mientras Boca aguarda atentamente una definición que alimenta la ilusión de toda la Ribera.
Pese a los meses de charlas por una renovación, el crack de 32 años no aceptó la propuesta de la Roma para extender su vínculo. El club italiano le acercó una oferta de 3,2 millones de euros anuales, una cifra que representa un recorte sustancial frente a los 12,96 millones brutos que percibía hasta ahora y que deja una distancia de un millón de euros respecto del salario que pretende el cordobés.
Del otro lado del teléfono, el Xeneize mueve fichas concretas. Rodolfo Arruabarrena lo llamó hace diez días para seducirlo con la posibilidad de vestir la azul y oro, y el propio Dybala mantiene una estrecha amistad con Leandro Paredes, quien presiona a diario para que se concrete el pase más resonante del mercado de pases.
La novela suma un tercer actor en Italia: Napoli le acercó una oferta formal para sumarlo como agente libre. El equipo que dirige Massimiliano Allegri le propuso un salario atractivo, pero el argentino tampoco respondió a ese interés y dilata la decisión final.
Desde el entorno de Paulo son cautos con la posibilidad de ir a Boca. Atrás quedó el optimismo de semanas anteriores: hoy admiten que el panorama no es sencillo y que el futbolista todavía no definió su futuro a pesar de que en las próximas horas podría ser inminente un anuncio.
El atacante sabe que la dirigencia de Roma bajó fuerte sus pretensiones económicas y que la oferta actual apenas supera los 3 millones de euros. Sin un acuerdo total y con la necesidad del club italiano de reordenar sus números, la renovación sigue lejos de ser un hecho.
Mientras la Loba busca cerrarlo con un contrato multianual de menor carga salarial, Dybala sigue sin dar el visto bueno. La definición de su próximo desafío, entre la Serie A y un regreso soñado al fútbol argentino, concentra la atención del cierre del libro de pases.
