(BUENOS AIRES).- “El dulce de leche es el dulce por excelencia”, sentenció Paulina Cocina, y su receta de dulce de leche casero sigue devolviendo visitas al blog en el que la publicó el 1° de julio de 2020. La receta entrega alrededor de 500 gramos de producto con cuatro ingredientes y un secreto que la propia cocinera subrayó: “la preparación no debe romper hervor” .
Paulina explicó en su blog que “hay dos cosas que se deben tener en cuenta a la hora de hacer la receta en casa, la primera es que la preparación no debe romper hervor. Si hierve aumenta su volumen, se vuelca, incorpora aire… Un montón de cosas que no queremos para nuestra receta”. La segunda cosa es el tiempo: “lleva aproximadamente 3 horas hacerlo y no podés dejarlo ahí haciéndose solo. Tenés que estar revolviendo constantemente”.
Ingredientes y paso a paso
1 litro de leche
350 g de azúcar
1/2 cdita de bicarbonato de sodio
Esencia de vainilla
Calentar todos los ingredientes juntos en una olla a fuego medio, removiendo constantemente. Apenas el azúcar se disuelva, bajar el fuego y revolver cada cierto tiempo durante aproximadamente dos horas, siempre con cuchara de madera. Si en algún momento la preparación hierve, hay que retirar la olla del fuego sin dejar de revolver y, cuando baje la temperatura, volver a la hornalla.
A medida que la mezcla se espesa conviene prestar mayor atención y revolver sin pausa para que no se pegue ni se formen grumos. Se busca una consistencia similar a la de un postrecito o natilla; ahí se retira del fuego y se sigue batiendo unos diez minutos más mientras se enfría, porque al bajar la temperatura todavía se espesa un poquito extra.
Una vez frío, el dulce se envasa directamente en frascos y se manda a la heladera o se esteriliza. Con estas proporciones se obtienen alrededor de 500 gramos de dulce de leche, que se conserva en la nevera hasta dos semanas.
Paulina tiró un tip de los suyos para no renegar con el fondo de la olla: meter un par de canicas o bolitas de vidrio ni bien la mezcla va al fuego; con el calor se mueven solas y ayudan a despegar. Para chequear el punto justo, aconsejó pasar el dedo por el medio de una cuchara untada: si la línea no se vuelve a unir, ya está. “A revolver se ha dicho…”, cerró, y prometió “el dulce de leche más cremoso del mundo”.
