(BUENOS AIRES).- “La torta invertida de banana es uno de esos clásicos caseros que nunca fallan”. Con una base caramelizada, bananas tiernas y una masa húmeda con chips de chocolate, esta receta combina sabor, textura y un aroma irresistible. Es ideal para aprovechar esa fruta madura que ya no dan ganas de comer sola y convertirla en un postre fácil que rinde para toda la familia.
La torta invertida de banana se la banca en cualquier momento del día. Va perfecta con unos mates a media tarde, al lado de un café bien cargado o como cierre de una comida sin demasiado despliegue. Lo que la hace distinta es el caramelo rubio que después queda arriba, brilloso y crocante, y el bocado de chocolate que aparece cada tanto. Además, la mezcla de harina de nueces y banana le da una humedad que dura hasta el día siguiente —si es que sobra algo—. La receta se destaca por su combinación de banana, nueces y chocolate, ingredientes que la vuelven rendidora y perfecta para compartir.
Ingredientes
Para el caramelo
150 g de azúcar
Para la masa
240 g de manteca
230 g de azúcar
4 huevos grandes
Puré de 1 banana grande
75 g de chips de chocolate
300 g de harina leudante
80 g de harina de nueces
50 cc de leche
Esencia de vainilla, a gusto
Para la base
Bananas cortadas a lo largo
Precalentá el horno a 180 °C. Enmantecá un molde desmontable, cubrí la base con papel manteca y volvé a pincelar con manteca para que después desmolde sin problemas.
Poné el azúcar en una sartén y cocinala hasta que se forme un caramelo rubio. Volcalo directo sobre la base del molde y distribuí encima las bananas cortadas longitudinalmente, cubriendo bien toda la superficie.
En un bowl, batí la manteca blanda con el azúcar hasta obtener una crema suave. Agregá los huevos de a uno y perfumá con esencia de vainilla. Incorporá el puré de banana y mezclá hasta que se integre por completo. Sumá la harina leudante y la harina de nueces alternando con la leche, siempre batiendo lo justo para que la masa quede homogénea. Por último, incorporá los chips de chocolate con movimientos suaves. Si la preparación queda muy espesa, podés agregar un chorrito más de leche.
Volcá la masa sobre las bananas con cuidado, emparejá la superficie y llevala al horno. Cociná durante aproximadamente 25 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la torta empiece a despegarse apenas de los bordes. Apenas la retirás del horno, dejala reposar dos minutos y desmoldala sobre una fuente. Retirá el papel manteca con delicadeza.
“La clave está en usar bananas maduras y no sobrebatir la mezcla”. Con eso lográs una miga aireada y húmeda, mientras el caramelo le da ese golpe de sabor que la vuelve adictiva. Esta receta es ideal para aprovechar fruta madura y preparar un postre casero lleno de sabor. Las tenés que probar sí o sí.

