La salida de Claudio Úbeda abrió una nueva etapa en Boca y Juan Román Riquelme ya comenzó a tomar decisiones importantes antes de elegir a su reemplazante. Mientras continúan las reuniones y el análisis de candidatos, en el club existe una postura clara sobre cómo será el vínculo que firmará el futuro entrenador.
La intención de la dirigencia es acelerar los tiempos para llegar con un nuevo cuerpo técnico al inicio de la pretemporada, prevista para mediados de junio. Por eso, además de evaluar nombres, ya se establecieron algunas condiciones que marcarán el proyecto deportivo de los próximos años.
El plazo que Boca tiene pensado ofrecer
Uno de los puntos que quedó definido en las últimas horas tiene que ver con la duración del contrato. La idea de Riquelme es apostar por un proyecto que trascienda el corto plazo y que acompañe el cierre de su actual gestión al frente de la institución.
Por ese motivo, el próximo entrenador tendría una propuesta para trabajar hasta finales de 2027, coincidiendo con la finalización del mandato presidencial actual.
La decisión refleja una búsqueda de mayor estabilidad después de varios cambios de entrenador en los últimos años. En Boca entienden que el contexto ya no permite seguir acumulando ciclos breves sin resultados contundentes.
La urgencia que tiene Boca para elegir al sucesor de Úbeda
El tiempo también juega un papel importante. El plantel volverá a los entrenamientos el 18 de junio y la dirigencia pretende que el nuevo entrenador ya se encuentre trabajando para esa fecha.
Además, uno de los requisitos que gana fuerza es que el elegido tenga disponibilidad inmediata. La prioridad pasa por evitar demoras que puedan afectar la planificación del segundo semestre.
Con la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina como grandes objetivos, Boca considera fundamental arrancar la preparación con un proyecto definido desde el primer día.
Los antecedentes que explican la decisión de Riquelme
Desde que asumió la conducción del fútbol profesional, la gestión encabezada por Riquelme atravesó numerosos cambios en el banco de suplentes.
Por el cargo pasaron Miguel Ángel Russo, Sebastián Battaglia, Hugo Ibarra, Jorge Almirón, Diego Martínez, Fernando Gago y Claudio Úbeda, además de distintos interinatos de Mariano Herrón.
La sucesión constante de entrenadores es uno de los factores que llevó a la dirigencia a replantear su estrategia. Boca acumula varios años sin conquistar un título de gran relevancia, una situación que aumentó la presión sobre las decisiones deportivas.
Por eso, la elección que se viene no será una más. En Brandsen 805 entienden que el próximo entrenador deberá asumir con respaldo, tiempo de trabajo y la responsabilidad de devolver al club a los primeros planos del continente.
