(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya preguntó por Gerónimo Rulli y en Boca Juniors tienen claro cuánto deberán invertir para traerlo: la operación rondaría los 8 millones de euros, el valor que el club estaría dispuesto a ofrecer por el arquero de la Selección Argentina que hoy ataja en el Olympique de Marsella.
La dirigencia xeneize reactivó en las últimas horas un viejo interés por el arquero de 34 años y ya realizó un primer sondeo para conocer su situación contractual, pensando en una posible negociación después del Mundial 2026. En el club entienden que el arco es un puesto a reforzar con jerarquía y experiencia internacional.
Rulli tiene contrato vigente con el conjunto francés hasta 2027, un obstáculo que eleva la complejidad de la operación. En Boca saben que cualquier avance formal exigirá una inversión importante o, al menos, un préstamo con opción de compra para acercar posiciones con el Olympique de Marsella. Su valor de mercado, según el escenario que se maneja, "ronda cifras altas para el fútbol argentino".
El nombre de Rulli apareció en carpeta porque "no es la única opción, pero sí uno de los nombres más fuertes por jerarquía y experiencia internacional", según evaluaron en el club. El hecho de ser arquero habitual en las convocatorias de la Selección suma peso a su consideración dentro del Consejo de Fútbol que encabeza Riquelme.
La intención de Boca es avanzar con una oferta formal después del Mundial 2026. Hasta entonces, el club prefiere no apurarse: evalúa otras variantes para el puesto y todavía no tomó una decisión final. La prioridad es elegir una opción que garantice rendimiento inmediato, sin ceder a presiones externas ni a los tiempos del mercado.
Por ahora, todo está en etapa de sondeo. Rulli sigue instalado en el radar xeneize, pero sin definiciones concretas. La pelota la tiene el Olympique de Marsella: cualquier negociación dependerá de la predisposición del club francés a sentarse a discutir condiciones después de la cita mundialista.
