(BUENOS AIRES).- River inició la pretemporada 2026 con una decisión de peso: Eduardo Coudet apartó a 14 jugadores del plantel profesional y les comunicó que deberán buscarse un nuevo club. La medida, adoptada por el cuerpo técnico en el arranque mismo de los trabajos, apunta a achicar el grupo y elevar la competitividad interna de cara al segundo semestre.
La lista de marginados sorprendió tanto por el volumen como por la jerarquía de varios nombres. Entre los defensores centrales figuran Paulo Díaz y Germán Pezzella, dos futbolistas que supieron ser piezas importantes en distintos ciclos. Ambos tienen contrato con la institución de Núñez hasta diciembre de 2027, lo que obliga a encontrar salidas que resulten viables desde lo económico.
En el lateral derecho, la reestructuración también es profunda. Fabricio Bustos y Andrés Herrera quedaron fuera de la consideración del entrenador y deberán resolver su futuro en este mercado de pases. La determinación alcanza además a una porción relevante del mediocampo: Giuliano Galoppo, Kevin Castaño y Matías Galarza Fonda integran el grupo de jugadores que no serán tenidos en cuenta, todos con vínculos vigentes por varios años.
En ofensiva, la decisión impacta en atacantes de experiencia como Maxi Meza y Maxi Salas, y también en juveniles con proyección. Ian Subiabre, Santiago Lencina y Alex Woiski fueron incluidos en la nómina, una señal de que el recorte no distinguió edad ni recorrido.
La dirigencia deberá resolver cada caso en un contexto contractual complejo: muchos de los futbolistas tienen contratos largos, algunos extendidos hasta 2028 o incluso 2029, lo que dificulta las salidas inmediatas. Los casos de Kendry Páez y Matías Viña presentan una complejidad adicional porque ambos se encuentran a préstamo en el club. River deberá negociar con las instituciones dueñas de sus pases para definir los próximos pasos y evaluar si corresponde una rescisión anticipada de las cesiones o alguna otra alternativa.
El desafío para la directiva no es menor: necesita liberar cupos en el plantel, reducir la masa salarial y, en lo posible, recuperar parte de la inversión realizada en varios de estos jugadores. La magnitud de la lista y la extensión de los contratos convierten a este mercado de pases en una prueba de gestión para el Millonario.
Con la pretemporada ya en marcha, la dirigencia trabaja contrarreloj para destrabar salidas y permitir que el nuevo proyecto de Coudet tome forma cuanto antes. La pretemporada recién comienza y el cuerpo técnico ya dejó en claro que no habrá lugar para contemplaciones en un semestre donde cada decisión puede marcar el rumbo de la temporada.
