(BUENOS AIRES).- River Plate recibió en las últimas horas cuatro noticias alentadoras sobre jugadores que arrastraban molestias físicas, un respiro para el cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet en medio de un presente complicado por los malos resultados y los cuestionamientos crecientes.
Ángel Correa había sufrido un traumatismo en el muslo que generó preocupación tras la caída ante Gimnasia, donde varios futbolistas terminaron con problemas físicos. Sin embargo, los estudios confirmaron que no se trata de una lesión de gravedad, lo que le permitiría volver a estar disponible en el corto plazo. El delantero representa una alternativa ofensiva clave para un equipo que necesita variantes con urgencia.
Sebastián Driussi también evoluciona favorablemente de su molestia muscular. El atacante viene trabajando para dejar atrás la lesión y podría reincorporarse progresivamente al grupo, sumando otra opción importante en ataque para las próximas semanas.
En la misma sintonía, Andrada y Ramírez muestran avances importantes en sus respectivas recuperaciones. Ambos futbolistas estaban bajo seguimiento médico y podrían volver a ser considerados en breve, lo que amplía las alternativas de un plantel muy golpeado por las bajas.
La enfermería empieza a vaciarse
La seguidilla de lesiones había encendido todas las alarmas en Núñez, especialmente después de la derrota frente a Gimnasia. A los problemas de Correa se sumaban las ausencias de Acuña y Arambarri, que profundizaron el mal momento futbolístico y dejaron al entrenador con escasas opciones para armar la formación.
Los días anteriores el equipo acumulaba lesionados y complicaciones físicas. Las bajas de esos jugadores titulares o de peso en la estructura habían reducido al mínimo el margen de maniobra de Coudet, justo cuando los resultados empezaban a generar un clima de urgencia puertas adentro.
La recuperación de estos futbolistas no solo mejora la competencia interna, sino que también le da a Coudet la posibilidad de recuperar una base más sólida para afrontar los próximos compromisos.
River afronta un calendario exigente por delante y contar con más variantes puede ser determinante para revertir la situación. Con la enfermería empezando a vaciarse, el técnico podrá disponer de piezas que venían siendo titulares o alternativas frecuentes y que ahora asoman como la luz al final del túnel para una recuperación futbolística que el club necesita con urgencia.
