RIVER PLATE

Eduardo Coudet lanzó un fuerte pedido en River: «3 o 4 jugadores más»

 

El técnico de River expone la crisis tras cuatro derrotas consecutivas y apunta a la dirigencia.

 
Coudet
Coudet

(BUENOS AIRES).- “Necesitamos 3 o 4 jugadores más en distintas posiciones”, declaró Eduardo Coudet tras la cuarta derrota consecutiva de River en torneos organizados por AFA. El entrenador expuso la necesidad de sumar refuerzos con el campeonato ya iniciado y dejó al descubierto un mercado de pases que la dirigencia no supo resolver.

“Necesitamos 3 o 4 jugadores más en distintas posiciones. Esto no pasa muy seguido. Los juveniles en situaciones de otro tipo son los que más ayudan, pero también tienen un proceso”, amplió Coudet. La frase, pronunciada después de una nueva caída del equipo, refleja la urgencia de un plantel al que le faltan alternativas y que fue armado sin la planificación que exigía el semestre.

El principal apuntado es Pablo Longoria, el director deportivo que asumió tras el ciclo de Gallardo. La primera decisión controvertida fue apartar de la pretemporada a 15 futbolistas, entre ellos Germán Pezzella, campeón del mundo, y los juveniles Subiabre y Lencina. Incluso Castaño y Salas, que habían llegado hacía poco más de un año por montos elevados, quedaron en esa lista, lo que les bajó el precio de manera considerable aunque siguen perteneciendo al club.

La comunicación con los afectados fue fría e inexacta, según se desprende de los propios testimonios de los protagonistas. Dijeron que había ofertas por Subiabre y Lencina, pero ambos juveniles continúan entrenando apartados. “Si lo que se intentó fue dar un mensaje al hincha, la realidad es que no funcionó”, marcó el entorno del plantel. Con el diario del lunes, algunos de los apartados empezaron a ser reclamados por los propios simpatizantes.

Viña y Páez, que también integran la nómina de jugadores desafectados, habrían podido aportar en este contexto adverso, pero el club decidió que no formen más parte del plantel profesional. El error se agravó por la cercanía con el Mundial: apartar a futbolistas mundialistas antes de la cita máxima fue un movimiento que nadie esperaba y que la dirigencia hasta ahora no logró explicar públicamente.

En el plano económico, el balance tampoco dio los resultados anunciados. Se dijo que la decisión de limpiar el plantel buscaba reducir la masa salarial, pero la realidad indica que el gasto en sueldos aumentó. Llegaron más jugadores de los que se fueron y, además, las incorporaciones arribaron con salarios superiores a los de quienes dejaron el club.

Las llegadas concretadas tampoco conformaron. River pagó 8 millones de dólares por Arambarri, de 30 años y sin gran cartel en Europa, 7 millones por la obligación de compra de Lucas Beltrán y 2,5 millones por Borré, todos jugadores con presentes irregulares y sin la jerarquía que se había prometido. El caso de Beltrán llamó especialmente la atención porque su paso por el fútbol europeo había sido flojo y la obligación de compra compromete a la institución a un desembolso considerable.

Los refuerzos que pidió Coudet

Los tres o cuatro nombres que mencionó el técnico ya están sobre la mesa de negociación. Por el lateral izquierdo Francisco Ortega, que juega en Grecia, River oferta 7 millones de dólares para que sea alternativa de Marcos Acuña. La apuesta más firme es Tobías Andrada, por quien el club desembolsaría 6 millones de dólares por el 70% del pase en lo que califican como la mejor incorporación del cierre de julio, ya que se trata de un jugador con proyección y buen presente. También suena Esequiel Barco, aunque no hubo avances concretos por él.

Ambas gestiones se aceleraron en los últimos días de julio, con el torneo en pleno desarrollo, lo que desnudó la improvisación con la que se movió el área de fútbol. El propio Coudet reconoció la anomalía al señalar que esta necesidad de incorporar cuando ya se disputan los puntos “no pasa muy seguido”.

El reclamo público del entrenador puso contra las cuerdas a la dirigencia de River, obligada a cerrar refuerzos que el cuerpo técnico considera indispensables para cortar una racha de cuatro derrotas que hunde al equipo en la crisis más profunda del ciclo. Las próximas horas serán decisivas para saber si Longoria logra acelerar las negociaciones antes de que el mercado se cierre y el margen de maniobra desaparezca.