(BUENOS AIRES).- “Necesitamos tres o cuatro jugadores más en distintas posiciones donde tenemos muchos juveniles”, dijo Eduardo Coudet tras la derrota de River 1-0 ante Gimnasia en La Plata, por la segunda fecha del Torneo Clausura 2026. “La realidad es que la planificación está tardando o nos está llevando más de lo pensado”, agregó el técnico, y completó: “Tengo claro el lugar donde estoy y que River no te da tiempo ni margen. Hay poco tiempo y poco margen. Hay que ganar y ganar mucho”.
River acumuló su cuarta derrota consecutiva en torneos organizados por AFA. En la misma conferencia de prensa, Coudet calificó el momento como “una de las situaciones más difíciles a nivel personal” y reconoció que no está logrando que el equipo juegue como él pretende. “No estamos logrando desequilibrar ni lastimar en proporción a lo que tenemos la pelota y bueno, evidentemente no estamos derechos y no ligamos nada”, describió Coudet.
El pedido de refuerzos que hizo Coudet llega pese a que el club ya desembolsó más de 30 millones de dólares en el mercado de pases. “Siempre dije que, en situaciones de otro tipo, los juveniles son los que más ayudan, pero también tienen un proceso. Todos sabemos que ese proceso, cuando lo arrancás tenés ese bajón, y es muy difícil darles la responsabilidad”, explicó el entrenador para justificar por qué insiste con incorporar futbolistas de experiencia en lugar de apostar por los chicos del club.
Por lo pronto, la dirigencia ya tiene encaminada la llegada del mediocampista Tobías Andrada, a cambio de 6 millones de dólares por el 70% de la ficha. También negocia por el lateral izquierdo Francisco Ortega, con presente en Olympiakos de Grecia, una operación que podría cerrarse en 7 millones de dólares aunque todavía sin acuerdo definitivo. En cambio, la vuelta de Esequiel Barco está complicada y Real Madrid le cerró la puerta al regreso de Franco Mastantuono.
El mercado de pases que planificó River quedó en el centro de las críticas. El club apartó a 15 futbolistas del plantel, incluidos campeones del mundo como Germán Pezzella, y la masa salarial terminó aumentando en lugar de reducirse. El principal señalado es Pablo Longoria, director deportivo que asumió tras la salida de Marcelo Gallardo. A las salidas fallidas se suman incorporaciones que todavía no rinden: el club pagó 8 millones de dólares por Mauro Arambarri, 7 millones de obligación de compra por Lucas Beltrán y 2,5 millones por Rafael Santos Borré, todos con un presente lejano a las expectativas.
Mientras tanto, Andrada aguarda la confirmación oficial y River intenta levantar cabeza en el próximo compromiso: el 2 de agosto recibirá a Rosario Central en el Monumental, por la tercera fecha del Clausura.
