(BUENOS AIRES).- “No es un secreto, preguntaron por mí, pero se dice que yo rechacé algo y no es así”. La frase es de un mediocampista con pasado en LaLiga que milita en el Al Wasl de Emiratos Árabes y que, sin dar vueltas, confirmó que River fue a la carga para conocer su situación contractual. La consulta fue un sondeo concreto del equipo de Eduardo Coudet, aunque todavía no hubo negociaciones formales entre clubes.
El futbolista en cuestión es Renato Tapia, volante central peruano de 30 años al que el Chacho dirigió en el Celta de Vigo. En diálogo con Juego Cruzado, Tapia detalló cómo fue el acercamiento de River y desmintió versiones que hablaban de un rechazo de su parte. “Conversamos, pero yo tengo un año de contrato y si me quieren me tienen que comprar y eso lo he dicho”, explicó.
El llamado no provino directamente del entrenador de River, sino de uno de sus colaboradores. “Hace mucho que no hablo con Eduardo Coudet, desde que se fue de Celta. Me llamó Octavio Manera, tengo buena relación con él y con Ariel Broggi. Se contactaron conmigo y nada más”, reveló Tapia. A su vez, el jugador aclaró que desconoce si existió algún tipo de comunicación posterior entre las dirigencias: “Estoy de vacaciones y me entero muy poco, entonces no sé si hubo comunicación entre clubes”.
La aparición de Tapia en el radar de Núñez se da en un contexto de fuerte recambio en River. La intención de la dirigencia es bajar la cantidad de futbolistas del plantel profesional y sumar entre 5 y 7 incorporaciones de jerarquía. Ya llegaron Nicolás Otamendi y Mauro Arambarri, y se sigue negociando por nombres como Ángel Correa, Gio Simeone y Lucas Beltrán. En ese marco, el peruano surgió como una alternativa para apuntalar la zona media.
Tapia conoce bien el libreto de Coudet por su etapa en el conjunto gallego. Su carrera incluye pasos por el fútbol neerlandés (FC Twente, Feyenoord y Willem II) y por LaLiga con la camiseta de Leganés, antes de recalar en el Al Wasl en 2025. Con la selección de Perú es un convocado habitual y su perfil encajaría en la idea de un mediocampista con recorrido y salida.
Mientras el mercado avanza, el principal obstáculo para River no es la voluntad del jugador, sino su vínculo vigente. Según confirmó su entorno, el club emiratí desea retenerlo y su contrato se extiende hasta fines de 2027. Por ahora, River solo preguntó condiciones: no hay oferta formal y la salida se presenta como una negociación compleja.
