(BUENOS AIRES).- River ya tenía todo acordado con Fiorentina para repatriar a Lucas Beltrán, pero el delantero rechazó la propuesta y estiró la definición porque prefiere escuchar ofertas para seguir en Europa. Ante esa demora, en Núñez decidieron no esperarlo y avanzar con fuerza por otros nombres.
El Millonario había cerrado con el club italiano un préstamo por un año, con un cargo de 500 mil euros y una opción de compra de 6.700.000 euros por el 55% del pase. Incluso le acercó al cordobés un contrato hasta diciembre de 2030 si se ejecutaba esa opción. Sin embargo, la respuesta nunca llegó.
Beltrán, que viene de jugar a préstamo en Valencia con 3 goles en 30 partidos, considera que a sus 25 años puede relanzar su carrera en el Viejo Continente. Su intención es mantenerse en el fútbol europeo y, si no recibe una oferta concreta de allá, recién entonces podría reconsiderar el llamado de River.
El técnico Eduardo Coudet necesita sumar dos delanteros de jerarquía y empezó a sentir apuro por la dilatación del caso. Por eso, mientras el Vikingo gana tiempo, la dirigencia ya activó gestiones en paralelo para no quedar en offside en este mercado de pases.
Las negociaciones por Ángel Correa y Giovanni Simeone siguen en pie, y en las últimas horas el propio Coudet se comunicó con Rafael Santos Borré. El colombiano dio luz verde para avanzar y el club argentino ya negocia con Inter de Porto Alegre.
Simeone, la prioridad que acelera River
Giovanni Simeone es el apuntado para cubrir el puesto que iba a ocupar Beltrán. Con las charlas encaminadas, en River confían en destrabar la operación cuanto antes para darle a Coudet una alternativa de peso en ataque.
La vuelta del cordobés no está caída de manera definitiva, pero el mensaje del club fue claro: si no responde a la brevedad, su lugar quedará ocupado. El próximo paso de la dirigencia es cerrar a uno de los delanteros en negociación antes del inicio de la pretemporada.
