(BUENOS AIRES).- “Va avanzando de a poquito”, describieron fuentes periodísticas sobre la negociación que mantiene en vilo a Ángel Correa, quien según el periodista Hernán Castillo está “ejerciendo presión” para que su situación se destrabe en este mercado de pases. El delantero campeón del mundo atraviesa un momento de análisis sobre su continuidad en Atlético de Madrid, club en el que no logró consolidarse como titular indiscutido y en el que su futuro es una incógnita que también repercute en el armado de River, atento a cualquier movimiento que involucre a un futbolista surgido en el club.
Castillo difundió que el atacante busca una definición antes del inicio de la próxima temporada para no extender la incertidumbre. Esa postura activa del futbolista mantiene en alerta a su entorno y alimenta las versiones sobre un posible cambio de aire, aunque desde el club español no hay señales de una salida inminente.
La falta de minutos consistentes en algunos tramos del ciclo con el Atlético de Madrid profundizó las dudas del rosarino. “Sin terminar de consolidarse como titular indiscutido en todos los tramos del ciclo”, su continuidad competitiva en Europa es un factor que también se observa de cerca en el entorno de la Selección Argentina, donde la exigencia internacional y la rotación obligan a tener rodaje permanente.
La negociación se mantiene en una fase de conversaciones indirectas y evaluaciones económicas. El contrato vigente de Correa y su valor de mercado obligan a cualquier club interesado a estructurar una operación compleja, lo que explica que el proceso avance de manera lenta pero sostenida, más allá de las intenciones del jugador. En paralelo, la posibilidad de que un club como River pueda entrar en escena depende de que se alineen las condiciones financieras y deportivas que hoy no están definidas.
El perfil del delantero, su versatilidad ofensiva y su experiencia internacional lo convierten en un nombre atractivo para distintos mercados, y en el fútbol argentino varios equipos grandes monitorean el caso. River, en particular, sigue de reojo la novela porque cualquier repatriación de un campeón del mundo surgido de sus inferiores impacta de lleno en la planificación del plantel.
Mientras las conversaciones no se aceleran, Correa observa el escenario con atención y su presión pública aparece como un intento directo de forzar un desenlace antes de que el libro de pases ingrese en su tramo más caliente. En el entorno del futbolista remarcan que el objetivo es no convivir con la incertidumbre en el arranque de la nueva temporada europea.
La película refleja la dinámica habitual del mercado europeo: tiempos largos, decisiones estratégicas y movimientos que pueden cambiar de rumbo en horas. Por ahora, la situación no tiene desenlace definido y todo dependerá de cómo evolucionen las conversaciones entre las partes en los próximos días.
