(BUENOS AIRES).- "No vamos a esperar eternamente. Almada nunca nos dijo que no quería venir al Flamengo, pero le comunicamos que no entramos en subastas". La advertencia de José Boto, director deportivo del club brasileño, terminó de definir el tablero: Flamengo desistió de contratar a Thiago Almada y enfocó su artillería pesada en otro objetivo, con lo que el camino del campeón del mundo rumbo a River quedó prácticamente despejado.
El volante ofensivo de 25 años que el Flamengo eligió después de cansarse de esperar una respuesta es Luiz Henrique, actualmente en el Zenit. "El jugador ya dio el ok y, si todo se concluye, tendrá el mayor salario", publicó el periodista Cahê Mota, del portal ge. La periodista brasileña Raisa Simplicio había anticipado el cambio de plan: "El Flamengo entiende que si se trata de tensar la cuerda, es mejor hacerlo por Luiz Henrique. El club ya tiene un acuerdo muy avanzado con el entorno del jugador y el asunto ahora es con el Zenit".
El Flamengo hizo dos ofertas por el exjugador de Botafogo. La segunda, según detalló SportsCenter Brasil, asciende a 35 millones de euros y ya está en poder del club ruso. CazéTV precisó que la operación se estructura en 30 millones de euros fijos más otros cinco atados al cumplimiento de objetivos. Luiz Henrique, de 25 años y nacido en Petrópolis, llegó al Zenit en enero de 2025 con un contrato por cuatro temporadas, después de consagrarse campeón de la Copa Libertadores y del Brasileirão con el equipo de Río.
Mientras el Rubro-Negro acelera por Luiz Henrique, River ya tenía acordada desde hace varias semanas la compra del 50 por ciento del pase de Thiago Almada a Atlético de Madrid en 20 millones de dólares, y un contrato con el futbolista que viene de disputar el Mundial 2026 con la Selección Argentina. La oferta de Flamengo, que rondaba los 30 millones de dólares, llegó a poner en duda la operación, pero el ultimátum de Boto terminó de inclinar la balanza a favor del club de Núñez.
Una limpieza que financia la llegada
El arribo de Almada se da en paralelo a una reducción drástica del plantel que armó River en este mercado. Stefano Di Carlo, manager del club, ya había anticipado en ESPN la salida de alrededor de 15 futbolistas y la llegada de entre cinco y siete refuerzos, con el objetivo de bajar una masa salarial que ronda los 40 millones de dólares anuales. Según pudo saber este medio, el ahorro que dejarán las partidas de los futbolistas apartados alcanza justamente los 20 millones de dólares, la misma cifra que demandará la incorporación del campeón del mundo.
Varios de los "borrados" de la pretemporada ya encontraron club. Paulo Díaz pasó a Atlanta United, Maximiliano Meza a Independiente, Maximiliano Salas a Independiente Rivadavia, Ian Subiabre a Tigre, Santiago Lencina al Burgos de España y Andrés Herrera a Columbus Crew. Germán Pezzella tiene una oferta de Emiratos Árabes Unidos, Kevin Castaño podría recalar en Atlético Mineiro y Giuliano Galoppo pagará de su bolsillo la multa impuesta por la FIFA y espera una oferta de Europa o de Rosario Central.
River, que ya sumó a Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán, Ángel Correa y Tobías Andrada, y aguarda la firma de Francisco Ortega por un préstamo desde Olympiakos, está a un paso de cerrar su noveno refuerzo. Si no surgen imprevistos en la negociación con Atlético de Madrid, Thiago Almada se convertirá en el jugador de mayor jerarquía del fútbol argentino en este mercado.
