(BUENOS AIRES).- River no rescindió el préstamo de Matías Viña y el lateral uruguayo continúa en el club. Tanto el futbolista como Flamengo desmintieron cualquier acuerdo para interrumpir el vínculo de manera anticipada. La situación abre un escenario contractual y económico complejo para el club de Núñez.
No existió ninguna comunicación formal para finalizar la cesión antes de tiempo. Por eso, River no puede dar por terminado el préstamo de forma unilateral, una restricción que le complica la planificación deportiva y financiera.
El costo de una salida anticipada
El principal escollo es económico. El contrato contempla una opción de compra cercana a los 5 millones de dólares. El club busca renegociar esa cifra para reducir el impacto en sus cuentas y evitar una erogación elevada.
A eso se suma una cláusula que obliga a River a asumir el salario restante del jugador en caso de una ruptura anticipada sin acuerdo con Flamengo. Cualquier decisión requiere, entonces, el consenso entre ambos clubes. El monto total de la operación, de concretarse una salida no pactada, se incrementaría de manera considerable.
Flamengo, por su parte, mantiene una postura clara. El club brasileño no negoció la interrupción del préstamo y el futbolista sigue bajo las condiciones normales del contrato. La institución mantiene el control sobre el futuro contractual del uruguayo y debe aprobar cualquier modificación al vínculo vigente.
River analiza alternativas para encontrar una salida que no comprometa su esquema económico. El caso Viña se suma a otros movimientos del mercado en los que el club intenta equilibrar refuerzos y finanzas sin asumir costos excesivos.
Por ahora, la definición depende de las conversaciones entre las partes. Mientras no haya un acuerdo, Viña seguirá en el plantel millonario y la incertidumbre sobre su futuro permanecerá. El club de Núñez prioriza evitar un gasto que desacomode su planificación y mantiene abierto el canal de diálogo con la entidad brasileña para destrabar la situación en los próximos días.
