(BUENOS AIRES).- Maxi Salas, que se entrena con el grupo de los borrados en el predio de Cantilo, negocia su salida de River Plate a horas del cierre del mercado de pases. Independiente Rivadavia presentó una oferta para llevárselo a préstamo con cargo y opción de compra.
La Lepra busca reforzar su ataque y considera a Salas una prioridad para el plantel. Las conversaciones entre los clubes están en marcha y avanzan sobre la base de un préstamo, aunque todavía restan definir las condiciones.
River no está convencido de mandar a Maxi Salas a préstamo. La prioridad de la dirigencia es venderlo, aunque tanto Stefano Di Carlo como Pablo Longoria saben que no van a recuperar los 8 millones de dólares que invirtieron en julio de 2025. El delantero tiene contrato hasta diciembre de 2029.
Salas llegó a Núñez tras ejecutar la cláusula de rescisión para irse de Racing. Disputó 37 partidos con la camiseta de River —12 bajo el mando de Eduardo Coudet y 25 en el ciclo de Marcelo Gallardo—, con 23 titularidades y 2.133 minutos acumulados. Marcó siete goles: dos por Copa Sudamericana 2026, uno por Copa Argentina 2025, uno en el Torneo Apertura, dos en el Torneo Clausura 2025 y uno en Copa Libertadores 2025.
A Maxi Salas no le seduce ir a Mendoza. El atacante se mueve con los apartados en Cantilo desde que Coudet y la dirigencia lo separaron del plantel en junio, y su valor de mercado se fue licuando en los últimos meses.
La lista de borrados es extensa. Junto a Maxi Salas figuran Germán Pezzella, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Matías Viña, Giuliano Galoppo, Kendry Páez, Matías Galarza Fonda, Kevin Castaño y Fabricio Bustos. La limpieza del vestuario es una misión compleja para la directiva antes del 31 de julio, la fecha en que cierra el mercado de pases de la Liga Profesional.
Independiente Rivadavia confía en que la operación pueda cerrarse en los próximos días. La resolución final depende de que Maxi Salas acepte el destino y de que la Lepra acerque las condiciones a lo que pretende River.
