(BUENOS AIRES).- "Eduardo Coudet pretende con urgencia sumar un delantero en este mercado de pases, y por eso el Millonario buscará cerrar una de las negociaciones que había quedado en stand by: la de Ángel Correa." La frase, atribuida al entorno del entrenador, explica por qué River reactivó las gestiones por el atacante surgido en San Lorenzo y campeón del mundo en Qatar 2022. El club de Núñez ya tiene un acuerdo contractual con el futbolista, pero ahora avanza con Tigres UANL en una operación que podría incluir a Maximiliano Salas y a Lucas Beltrán como parte de un trueque millonario.
El último miércoles hubo una reunión entre Correa y el Chacho Coudet que terminó de alinear las voluntades. Con el contrato ya arreglado entre el jugador y la institución de Núñez, la traba pasó a ser exclusivamente entre clubes. El entrenador quiere con urgencia un delantero de jerarquía internacional y por eso el Millonario aceleró las gestiones que estaban en pausa.
Para cerrar la llegada del atacante, River analiza ceder a dos jugadores del plantel. Las fuentes indican que "el club de Núñez analiza la posibilidad de incluir a Maxi Salas y a otro futbolista del plantel en una negociación directa con Tigres UANL por el delantero argentino Ángel Correa". Ese otro nombre es el de Lucas Beltrán, quien todavía no respondió la oferta de River y en Núñez no quieren esperar más. La intención es que ambas fichas le sirvan a Tigres para equilibrar una transferencia que demandaría un desembolso cercano a los 13 millones de dólares.
Tigres había fijado inicialmente un piso de 15 millones de dólares por el pase, pero en las últimas horas ambas dirigencias acercaron posiciones y la cifra final habría quedado en 13 millones. La postura del club mexicano es concreta: "estaría dispuesto a escuchar condiciones siempre que el acuerdo incluya jugadores que encajen en su proyecto deportivo".
Dentro de River, la posibilidad de perder a Salas abre un debate. "El delantero, de buen presente en el fútbol argentino, es valorado por su intensidad y capacidad de adaptación a distintos sistemas ofensivos". Es una pieza de recambio importante en un ataque que ya está ajustado. Sin embargo, en Núñez entienden que para sumar a un jugador del calibre de Correa a veces es necesario resignar nombres propios.
La situación de Beltrán añade otro condimento. El delantero sigue sin responder a la oferta millonaria y su inclusión en la negociación mataría dos pájaros de un tiro: le resolvería a Tigres la búsqueda de un centrodelantero y le permitiría a River no desprenderse de una cifra tan alta en efectivo.
Por ahora no hay un acuerdo cerrado ni avances definitivos, aunque la intención de explorar la alternativa es concreta. La negociación podría resolverse en cuestión de días y depende en buena medida de la voluntad de Tigres de aceptar el intercambio planteado.
Lo que no admite demoras es la urgencia de Coudet. El DT quiere al atacante para reforzar un plantel que afronta triple competencia y su insistencia fue el borrón que volvió a poner a River en el centro de la escena del mercado. El club de Núñez mantiene el pulso firme y espera una definición antes del cierre del libro de pases.
