(BUENOS AIRES).- La llegada de Thiago Almada a River Plate quedó descartada y Eduardo Coudet activó el plan B: el regreso de Esequiel Barco. La dirigencia millonaria inició contactos con Spartak Moscú para repatriar al volante ofensivo, que dejó el club en 2024.
Las negociaciones están en una etapa inicial, pero ya hubo un primer sondeo. Desde el club ruso pretenden 7 millones de dólares por el 50% del pase, mientras que River busca reducir ese monto para cerrar un acuerdo más favorable. La diferencia económica es el principal escollo de una operación que recién comienza.
Un punto que puede inclinar la balanza es la voluntad del futbolista. El propio Barco estaría interesado en regresar al fútbol argentino y volver a vestir la camiseta de River, lo que abre una puerta para destrabar las conversaciones. Su adaptación, en caso de concretarse el regreso, sería mucho más rápida que la de otro refuerzo extranjero.
En su primera etapa en Núñez, entre 2022 y 2024, Barco disputó 127 partidos, convirtió 17 goles, repartió 19 asistencias y ganó tres títulos locales. Su velocidad, técnica y capacidad para desequilibrar en el uno contra uno lo convirtieron en uno de los jugadores más aplaudidos del plantel. La salida generó cierta tristeza entre los hinchas, pero el mediocampista dejó un recuerdo importante por su facilidad para cambiar partidos y enfrentar rivales.
Su paso por Spartak Moscú le permitió sumar partidos y protagonismo, además de consolidarse como un jugador importante dentro del equipo ruso. Ahora, con un River que busca reconstruirse y sumar nombres importantes, el regreso de Barco aparece como una posibilidad concreta.
El perfil que busca Coudet
El entrenador considera que una de las necesidades principales del equipo está en la zona media. Coudet pretende sumar un jugador capaz de romper líneas, generar desequilibrio en el uno contra uno y aportar creatividad en los últimos metros. Barco cumple con ese perfil y, además, conoce la exigencia del Monumental y el peso de la camiseta.
La posible vuelta de Barco se sumaría a un mercado en el que River ya apostó fuerte por futbolistas de jerarquía. La dirigencia entiende que el equipo necesita jugadores con personalidad y experiencia para afrontar un semestre cargado de objetivos, y Coudet pretende armar un plantel competitivo para pelear todos los frentes.
Para River, recuperar a Barco tendría un valor deportivo y emocional. No solamente sumaría un futbolista de talento, sino también a alguien que ya sabe lo que significa vestir la camiseta del Millonario y jugar bajo una presión constante. La dirigencia deberá negociar con Spartak Moscú y buscar acercar posiciones económicas en un operativo retorno que recién comienza.
