La preocupación por la salud de Jorge Messi y la difusión de versiones falsas sobre su estado generaron un fuerte impacto dentro de la concentración de la Selección Argentina. Así lo reveló el periodista Leo Paradizo en América Noticias, quien contó cómo se vivieron las últimas horas en el plantel que dirige Lionel Scaloni tras el escándalo desatado por Flor Peña en Luzu TV.
El estado de ánimo de la Selección Argentina tras el escándalo
«Yo cuento lo que recién me decían desde adentro de la concentración: está golpeado el plantel por todo lo que ha pasado hoy», afirmó el periodista, dejando en claro el clima de tensión que se vivió tras la fake news. Según detalló, el principal motivo de preocupación fue el malestar que le provocó a Lionel Messi la circulación de información errónea sobre la salud de su padre. «Lo han visto muy fastidioso a Leo, muy molesto con la fake que hoy se difundió. El plantel está molesto y si hubo un momento en donde el plantel se cayó anímicamente, fue hoy», sostuvo. «Hasta hoy estaba todo bien. Era un clima sin fisuras», remarcó.
En medio de la crisis personal del capitán, sus compañeros se transformaron en un sostén fundamental para sortear el difícil momento. Paradizo destacó cómo el plantel logró contener a Messi incluso en la cancha. «Lo han apuntalado hasta el punto que el otro día jugó, hizo tres goles y no se notó», remarcó, subrayando la profesionalidad del capitán pese al momento personal que atraviesa.
El periodista también puso el foco en el rol que cumple todo el entorno albiceleste como red de contención para el Diez. «Es un plantel que está siendo muy importante para Messi. Sus compañeros. Así como Messi ha sido muy importante para sus compañeros en todo este tiempo, en donde han alcanzado la gloria máxima, en este momento Messi se apoya mucho en ellos», expresó. Agregando que sin ese respaldo generalizado «no hubiese podido jugar el partido que jugó el otro día ante Argelia».
Consultado sobre si las repercusiones del escándalo llegaron hasta el propio Messi, Paradizo no dejó dudas: «A Leo le llegó todo. Y cuando digo todo, también le ha llegado que no somos todos los periodistas», cerró. Y marcó una diferenciación entre el tratamiento mediático responsable y el episodio que desató la polémica.
