Barby Franco es uno de los personajes más queridos del mundo del espectáculo. Con una larga carrera en el mundo del espectáculo, la gente siempre quiere saber qué es de la vida de la ex azafata de Guido Kaczka, tanto a nivel laboral como personal y familiar.
Barby Franco es realmente cercana al público, y disfruta de abrir su corazón con ellos. Por eso se animó a hablar de uno de los momentos más difíciles de su vida en conversación con Pampita para su ciclo de entrevistas en Infobae. En medio del difícil momento que atraviesa el país en materia de violencia de género, la modelo contó lo suyo.
Sincera, recordó los episodios de violencia que vivió a manos de su padre: “Vivimos en la villa hasta mis seis años, en calle de tierra y con pared de chapa. Yo era feliz, la pasaba bomba, pero no había ni baño de agua caliente, era agua helada con 2 grados. Dentro de todo yo fui feliz, no recuerdo cosas feas o raras. Era una comunidad que solamente quería trabajar, nunca vi cosas raras”.
“Mi mamá es mi todo, mi sostén. Siempre tapó todo con amor, y cuando digo todo es todo. Las dos le teníamos pánico a mi papá, mucho. Hoy, de grande y con muchos años de terapia, entendí que lo que tenía mi papá es una enfermedad: la adicción al alcohol. Para mí era re normal que mi papá desayune, almuerce y meriende vino o cerveza», siguió Barby Franco.
«Hubo situaciones que yo veía como normales, que en vez de darme un abrazo me pegue. En un momento, cuando empiezo a cumplir 14 años, el colegio me empezó a cuidar mucho porque yo iba sin dormir y con moretones. Me dijeron que como institución me querían cuidar. Ahí tuvimos la decisión con mi mamá de denunciarlo», recordó.
«Ella era muy sumisa, muy tímida y no agarraba la iniciativa. Yo la ayudé con eso. Mi mamá trabajaba mucho y no le daba la plata a mi papá porque él no ayudaba. Yo, a los 9 años, tenía que salir a laburar para poder comer. Hicimos siete denuncias y nadie nos escuchaba. Nos decían que era un problema de familia que se iba a resolver. Hicimos quince denuncias y no podíamos más», contó la modelo.
«Hasta que en un momento alguien nos dio bola y nos mandaron un móvil. En ese momento tenía un conocido con Fernando, que yo no sabía que ese amigo lo había llamado. El tipo nos mandó un móvil y a mi casa cayó Prefectura, Gendarmería, la Policía. Se lo llevaron preso y nunca sentí tanta paz y felicidad como en el momento en el que se lo estaban llevando. Estaba muy feliz por eso. Él estaba borracho. Pasó todo de noche y nunca más lo vi. En un momento quise volver a relacionarme por culpa porque me estaba yendo bien, pero no lo hice”, sentenció Barby Franco.

