(BUENOS AIRES).- “Me quiero ir”, dijo Tamara Paganini entre lágrimas en la casa de Gran Hermano Generación Dorada. La exfinalista de la primera edición del reality pidió abandonar el programa el domingo por la noche, quebrada tras recibir un mensaje de su familia y su novio con una sola palabra: “activá”. La situación tomó por sorpresa a Santiago del Moro y a sus compañeros.
El conductor había ingresado a la casa para entregarles a los participantes las palabras que sus allegados eligieron para alentarlos. Cuando le tocó a Paganini, el papel decía “activá”. “No sé, querrán que me putee más con la gente. La verdad es que no sé. Supongo que me tendré que pelear”, reaccionó ella, visiblemente incómoda.
El llanto de Tamara Paganini en Gran Hermano
Minutos después, Tamara rompió en llanto y rompió el papel frente al resto. “No puedo más, no me enojé con la palabra, no sé qué más hacer”, expresó, mientras Del Moro trataba de calmarla. El conductor intentó darle otra interpretación al término: “Activá tiene que ver con la acción. Vos sos una mujer de acción”.
La respuesta de la participante reflejó su estado anímico. “Sí, salvo que esté en el fondo del pozo, pero trato”, admitió. Del Moro le dijo: “Te quiero ver bien. Mi amor, vamos”, pero ella insistió con una frase contundente: “A mí no me va a pasar eso”, cuando él le recordó que quienes se van de la casa suelen querer volver.
Tamara Paganini dejó en claro que su decisión no era pasajera. “Evidentemente, no alcanza lo que puedo”, añadió. Antes de que terminara la cena, se retiró al confesionario para hablar con los profesionales de la salud y la producción. Al finalizar el programa, Del Moro no volvió a mencionarla y ella ya no estaba en el living.
El resto de los jugadores continuó con la dinámica de los mensajes familiares. Entre las palabras que se repartieron esa noche estuvieron “aguante” para Emanuel Di Gioia, “enfoque” para Manuel Ibero, “cambio” para Yanina Zilli y “viveza” para Andrea del Boca. Pincoya recibió “única”, Charlotte Caniggia “orgullo” y Leandro Nigro “show”, entre otros. La gala, que había arrancado como un momento de celebración grupal con una cena y una coreografía inspirada en Barbie, quedó marcada por el quebranto de Tamara.
Sangrado en el oído y salida de la casa
A la crisis de la noche se sumó otro episodio. Tamara Paganini debió ser trasladada a un hospital por un problema de salud. Cinzia Francischiello, su compañera, contó que “fue al hospital porque le estaba sangrando el oído”. La producción del programa decidió sacarla de la casa para que recibiera atención médica, lo que confirmó su salida, al menos temporal, del juego.
Mientras tanto, la placa de nominados de la semana quedó conformada por Yipio, Hanssen, Emanuel, Nenu y Campanita, a la espera del voto del público. La continuidad de Tamara Paganini dentro de Gran Hermano Generación Dorada queda ahora supeditada a su evolución médica y a la decisión que tome en el confesionario tras la contención profesional que solicitó.
